Hola a todos. Expongo aquí mis partes (no seais mal pensaos) para que nos riamos todos juntos.

Sabado 22 de abril, Almerimar, comienzo de la jornada 13:30 h, no resaca, levante 3-4, agua movidita, viento fuerte de levante-interior, cebo tita gorda, 2 de americana y 1 rosca. 2 cañas con tita gorda entera, 1 con americana y 1 rosca. Con cebos de anélidos 5 herreras pequeñas (<150 g) y 1 besugito al final, todos devueltos al agua (excepto besugo). Al final todas las cañas con tita excepto una con cebo vivo (besugo). Resultado BOLO COMO LA CABEZA DE MANOLO.
Pero amigos, aquí viene la anecdota del día.
Caña montada con 0.40 mm, tita gorda. Empiezo a recoger y el carrete a rugir, bendito sonido. Lentamente me lo voy trayendo, llega al rebalaje y cabezasos que casi provocan un orgasmo en este que os narra. Me confío al ver que es una dorada que no llegaría al Kilo, pero que no era de esas palmeritas. Supero el rebalaje y ya en la orilla con un palmo de agua...LA CAGO.

Doy 3 pasos para atras arrastrandola y se produce lo que os podeis imaginar...da un coletazo, se desanzuela, pierde toda la tensión el hilo, momento de tensión (menos en el hilo), ella a 3 metros de mi, yo a 3 metros de ella, su brillo dorado me hipnotiza, nos miramos, la amo,

la deseo, quiero que sea mía, la necesito en mis brazos

. Todo ocurrió en 2 segundos que recordaré de por vida...esa pasión por la captura, por la victoria, por estar juento a ella provoca una reacción animal en mí. Tiro la caña a la vez que emulando a Casillas, salto cual felino en celo, vuelo, estiro todos los músculos de este cuerpo oxidado y........ fracaso, decepción, no llego, me quedo a 1 m de ella, casi puedo notar el tacto de sus escamas con mi piel, pero no se produce el contacto. Me incorporo un poco, quedándome en posición de cubito supino (osea en pompa) para ver mejor como se marcha con dos coletazos mar adentro. Me abandona y me deja sólo, mojado y en posición vergonzosa, solo queda que lleguen por atras y me terminen por desgraciar.
El culpable, yo y un anzuelo Kali, nº1 recto, de ahí el fallo, además de novato. Cambio todos los anzuelos a pico de loro pero ya no hay más picadas.
Pero siempre queda algo positivo, de los errores se aprende: he aprendido a no andar para atrás para sacar un pez, a no usar más cualquier anzuelo, a no confiarme tanto y ahora se que no tengo 20 años, que mi salto del tigre a desmejorado mucho, que no es lo mismo saltar apoyando en asfalto que en arena mojada...pero gracias a Dios...no había nadie en la playa.