Creo que el mejor lugar de la zona para spinning es el puerto de Cambrils (o bajarte hasta la zona del Delta). Se comenta mucho que las anjovas siguen a las barcas de pesca cuando entran al puerto a eso de la 4 o 5 de la tarde.
Este verano sólo estuve una tarde lanzando poppers tras la estela de varios y lo único que conseguí engañar fue a una gaviota que salió despavorida después de levantar el señuelo a unos 15 metros sobre la superficie... Los pescadores locales suelen ir a por ellas con sardina: ví como una de un buen peso (calculando, unos 5-6 kilos) pegó varios saltos hasta liberarse de un surfcaster que me pareció poco experimentado (en mi humilde opinión, hizo todo lo que creo que no debe hacerse cuando te entra una anjova grandecita...).
Después de probar bastante artillería semi-pesada (grandes poppers, bounders, etc...) y algunos paseantes sin resultados me dediqué a lanzar con la ayuda de un buldo cucharillas y vinilitos muy muuuuy lejos y me entraron jureles y palometas (de gran tamaño estas últimas). Perdí otra pieza que, aunque no pude verla perfectamente, me pareció un palometón relativamente pequeño (entre uno y dos kilos). Después, tentando a las lubinas muy cerca me entraron varias pequeñas (menos de 30 cms => al agua) y una serviola pequeñita de palmo y medio que luchó como una campeona y también se ganó su liberación.
Al anochecer decidí volverme a casa, no sin antes efectuar algunos lances al infinito: me coloqué en un punto elevado de las rocas del espigón a unos 10-12 metros sobre la superficie (justo donde se acaba una el pasillo de hormigón). Lanzando desde allí efectuaba unos lances realmente importantes y disponía de una visibilidad inmejorable y entonces, recogiendo lento, conseguí clavar una buena pieza que me entró ¡a unos 70 metros de la costa! Mientras la "trabajaba" me dediqué a ir bajando como pude hasta casi la superficie y, por suerte, el animal luchó dando tirones y carreras cortas pero sin pretender "enrrocarse" ni saltar fuera del agua. Finalmente, ante la mirada atónita de unos franceses que no debían entenderme cuando les pedía que me consiguieran el salabre de unos surfcasters que estaban a unos 50 metros, levanté a mano una lubina que, aunque estaba delgadita, midió 57 cms !!! Que suerte tuve: si llega a ser una anjova probablemente la hubiera perdido.
Bueno, suerte y ya contarás...