Lavar con agua dulce es básico, pero ¿cómo?
Mis métodos teóricos (en la práctica a veces soy descuidado) son los siguientes:
Los señuelos, especialmente si tienen partes metálicas (todos los anzuelos y poteras que conozco) y por muy "inoxidables" o "anti-corrosión"que sean los materiales, los introduzco y agito bien en agua dulce, los seco (lo que puedo) con un trapo y los dejo un tiempo al aire (secado final) antes de guardarlos, después de cada sesión. Todo una vez en casa.
A las cañas y sus anillas, mordazas y demás, les paso un trapo seco al final de la sesión y a la funda para el transporte. Una vez en casa las saco y les paso un trapo humedecido en agua dulce, otro seco y otro algo pringoso con restos de lubricante (tipo "6 en 1"). Luego a su funda y listos.
Los carretes y sedales son más complicados: intento realizar un último lanze con el mayor alcance posible (soy nuevo en spinning aunque experimentado en surfcasting) y me lo monto para recoger la línea con un trapo seco en la mano derecha que presiona levemente el sedal. Una vez desmontado de la caña, paso el mismo trapo por el carrete. Una vez en casa sigo el mismo proceso que con las cañas.
Alguna vez, por accidente, un carrete se me ha pringado de arena, tierra, mugre diversa, o se ha caído directamente al agua salada (generalmente con la caña). En esos casos, he limpiado superficialmente primero, sumergiendo o regando a presión con agua dulce para posterior secado, lubricación y trapo para eliminar excesos de lubricante.
Algún aficionado recomienda sacar la bobina del carrete con el hilo tras cada sesión de pesca y dejarla sumergida en un cubo con agua dulce y tibia durante unas horas, secar y montar de nuevo. Lo he hecho alguna vez, pero sólo cuando el material daba muestras de estar realmente tocado por la corrosión y me pregunto si no será entonces mejor cambiar toda la línea.
Aunque no sea para limpiar he leído algo curioso: un aficionado francés que sumergía señuelos y sedales en anís desde el día antes de salir de pesca, asegurando que estimula el apetito y voracidad de los peces... Quizás trabajaba en una bodega o como asesor de ventas de los del "Mono", "La Castellana", "Marie Brizar" u otros licoreros!