ALIMENTACIÓN
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LA PESCA DE LA LUBINA : CEBOS ARTIFICIALES |
Artículo de pesca de
Valenciano
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Introducción |
¿Quién no ha visto alguna vez asomado por
la ventanilla de un tren costero, a un individuo con botas altas, armado de una
pequeña caña, y que lanza infatigablemente un pequeño señuelo contra la
inmensidad del mar?
A primera vista, el hombre puede parecer un
“excéntrico” que, como el santo de la parábola, pretende vaciar la mar con un
vaso. Pero si ese día la fortuna le sonríe, el pescador puede volver a su casa
con uno o varios ejemplares de gran tamaño. ¿Cuál es el
secreto?
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Los
consejos : constancia y puntualidad |
Tan grande es el mar y tan pequeño el hombre, que para extraer sus frutos es
necesaria mucha constancia. Esto lo saben perfectamente todos los pescadores
artesanales, que día tras día a excepción de la virgen del mar y las fiestas de
guardar, salen a calar y a recoger sus redes en busca del siempre impredecible
pescado. Si ellos, profesionales de la pesca, unos días tienen suerte y otros
no, ¿qué será de los simples aficionados?
Por esto es muy importante no desfallecer sí después de 3 o 4 jornadas de mucho
madrugar no sé a conseguido aun ninguna picada. El pescado, en este caso la
lubina, varia su comportamiento según el día y condiciones metereológicas.
Y condiciones metereológicas no significa únicamente si llueve o si hace sol.
Son tantos y tan variados los elementos que configuran el clima que nunca puede
haber dos momentos iguales para la pesca. Las fases de la luna, la estación y el
mes del año, el mapa estelar, las mareas, el viento........, todo esta
continuamente en movimiento, lo mismo que el pescado. Por lo tanto hay que tener
paciencia y constancia, y conseguir estar en el sitio justo en el momento
indicado. Solo entonces pescaremos. En ese momento ya estaremos cogidos por esta
disciplina, de una gran belleza y de sencilla ejecución.
El despertador a las 5 de la mañana, naturalmente. Hay
que levantarse a esa hora para poder estar en la playa cuando se abre el día,
incluso momentos antes. Los mejores meses son de abril a diciembre, destacando
sobre todo mayo y septiembre. Para poder disfrutar esta
pesca toda la temporada hay que vivir cerca del mar. Pero, si vivimos en el
interior y durante las vacaciones nos desplazamos a la costa por unos días, es
importantísimo aplicar las reglas 1 y 2.
Constancia : No vale
ir solo una mañana o dos, y decir luego: “bah” ¡qué royo no picaban!.
Puntualidad : Llegar a la hora del bocata
todos los días, presumiendo de caña nueva entre los bañistas, para afirmar.”no
picaban ni los mosquitos, no habían peces”, es engañarse a uno mismo.
Vale la pena intentarlo con ilusión, porque el resultado cuando llegue será
espléndido. Ejemplares de lubinas de 3 y 4 kilos.
La técnica del lance ligero en agua dulce, incorporada al mar, es una disciplina
reciente. Los primeros “rapalas” marítimos se introdujeron en España hace poco
mas de 30 años. Hasta entonces la pluma desde embarcación era el único curricán
practicado con éxito. Los carretes de alto ratio y la multiplicación de señuelos
difundieron esta modalidad, aunque ni siquiera hoy, tres décadas después, puede
decirse que sea muy practicada. Necesitamos una caña de lance ligero acompañada
de un carrete para
spinning. De las tres clases de
spinning que existen: ligero, medio y pesado, nosotros utilizaremos
el ligero y el medio, por lo que nuestro equipo deberá poder lanzar
correctamente un señuelo de entre 15 y 40 gramos de peso con una línea de 0,30
mm. de diámetro, a la mayor distancia posible y con el menor esfuerzo. La caña
medirá entre 2 y 3 metros, el carrete deberá poder almacenar 100 metros de hilo
de 0,30 mm. y su ratio, numero de vueltas que da el
pick-up alrededor de la bobina, será
como mínimo 4,5.1 (una vuelta de manivela) Si es superior, mejor. La
diferencia suele estar en el precio del carrete.
Se trata de lanzar y
recoger con velocidad en aquellas zonas someras de agua, en playas y escolleras,
donde las lubinas se acercan para comer el pescado pequeño, abundante en los
meses cálidos. El señuelo trata de imitar a un pececillo, al tiempo que excita
con su movimiento ondulatorio al instinto agresivo de la lubina, que ataca
siempre a los más débiles.
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Los
señuelos |
Se utilizan básicamente dos tipos de señuelos para este curricán de playa:
peces artificiales y anguilones o lanzones de caucho y vinilo. Hoy en día la
oferta de peces artificiales es inmensa. Flotantes, sumergibles, que flotan y
sumergen, con plomos interiores, con hélices en la cabeza...... No se puede
decir que haya uno en concreto que tenga la supremacía. Lo que sí podemos hacer
es observar a los pescadores veteranos de la zona y actuar en consecuencia. Son
muy utilizados, generalmente, los flotantes, de 10 a 13 centímetros, de una
pieza o articulados o de color azul.
Que un señuelo artificial se denomine flotante no quiere decir que trabaje por
encima del agua, significa que el engaño, al lanzarlo y estar en reposo, queda
en la superficie. Hay que recuperar rápidamente para ganar profundidad (que
variara entre 1 y 3 metros)
A
continuación se recuperara despacio para mantener la profundidad, y el reclamo
nada con un movimiento ondulante que provocara a los peces. Estos cambios de
dirección laterales están mas exagerados en los señuelos articulados (de dos
piezas.)
La picada suele producirse en las aguas espumosas, lindantes en la
playa, donde alcanzan profundidades entre 1 y 6 metros.
Otro señuelo muy utilizado es el anguilón o el lanzón de
caucho y vinilo, y montajes similares. Algunos pescadores, según zonas los usan
ligeramente plomeado. Otros aficionados utilizan el vinilo atado a un buldo de
superficie, aunque lastran también ligeramente el bajo con el señuelo. Con este
sistema la velocidad de recogida a de ser menor, y a de intentarse que el cebo
artificial tenga un movimiento sugerente para el pez.
Espero que este articulo os sirva de ayuda en grandes días
de pesca.