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LA PESCA PROFESIONAL DE LA DORADA |
Artículo de pesca de
Netdelick
La dorada es
también una codiciada presa para la pesca profesional. La técnica más eficaz es
el palangre ( dejando a parte los ocasionales encuentros de grandes
cardúmenes, de los que dan buena cuenta los barcos de cerco, que han llegado
incluso a pescar 15 toneladas de una vez.
Es una pesca
artesanal, ya que el montaje extremadamente ligero del palangre, dificulta el
uso de elevadores hidraúlicos, teniendo que levantarse estos enteramente a mano.
Así pues es una técnica más cercana a lo deportivo que lo industrial, utilizada
por pequeñas embarcaciones de bajura con no más de dos tripulantes a bordo. El
montaje del palangre ( palangró, coloquialmente entre los pescadores catalanes
), es común para la pesca de la dorada, pargo o grandes pageles y dentones;
todos son espáridos de extremada desconfianza, hábiles nadadores y sibaritas con
el cebo.
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Principales características del palangre |
Principalmente se trata de una línea madre de nylon de 120mm, con pequeños
giratorios, intercalados a una distancia de 10m (esta línea madre solo se
suministra bajo pedido, en madejas de 500m). El bajo de línea o cameta,
pende de cada uno de estos giratorios, tiene una longitud de 4,5 m y un
grosor de .35mm. Los anzuelos se empatillan manualmente, y varían de tamaño
en función de la carnada, siendo lo habitual los del numero 1. Los materiales
industriales tienen un rendimiento menor que los deportivos, de manera que se
cambia el bajo de línea tras capturar una pieza.
Aún así es
común la rotura de cametas y anzuelos, víctimas de las poderosas dentaduras
de las doradas. Gracias a la elasticidad de una cameta tan larga, pueden
soportar bien los cabeceos de doradas de hasta 4 ó 5 kg. Todo este aparejo se
dispone en cestos de plástico ( llamados "cofas" ), que facilitan las tareas de
encarnar, calar, y levar el palangre. El calado del aparejo se realiza antes de
amanecer, fijando los dos extremos de la línea madre a una línea de trencilla a
la que a su vez se fija un lastre y una baliza señalizadora. Se levanta el
palangre tras no más de una hora. Se intercalan a distancia prudente, lastres
que se anudan a los anzuelos. La pesca se puede realizar en verano, hasta
principios de invierno.
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Cebos empleados |
Principalmente como preferencia en el cebo, se utiliza aquello que la dorada
come en cada zona. Durante el verano, cuando se acercan a las playas, el rey es
el cangrejo ( se puede obtener vivo encargándolo previamente a los
barcos de pesca de la almeja ), y se puede mantener fondeándolo en una pequeña
nansa. Cuando empieza a alejarse de la costa, a mitad de otoño, se pesca en los
limites de las zonas rocosas, o en los alrededores de los algares de posidonia.
Aquí puede
utilizarse eficazmente el " grumol " una almeja de concha con aspecto
aterciopelado. Otro cebo eficaz en estas fechas, es el pulpo blanco,
pelado y cortado el finas tiras, tapando todo el anzuelo, dejando al descubierto
la muerte. Con este cebo se alternan otras piezas, como lubinas y sargos. Más dificil
de conseguir, pero muy eficaz son las pequeñas galeras vivas ( a las que
son muy aficionados los pescadores de L' Atmetlla de Mar(Tarragona)). Durante el
final del otoño y principio de invierno, se la puede localizar a gran
profundidad, lejos de la costa, bordeando las zonas rocosas. Es entonces cuando
volvemos a utilizar el cangrejo, pero otras especies, que podemos conseguir a
buen precio, comprándolas a los grandes barcos de pesca de arrastre ( el típico
cangrejo rojizo que compramos para hacer sopa ).
En estas
zonas la pesca es extremadamente difícil, pues la profundidad puede llegar hasta
los 60m, y la corriente muy fuerte, dificultando mucho el calado del aparejo en
el lugar preciso. Si cae sobre la roca, con un poco de suerte podremos conseguir
algún pargo. Si cae sobre la arena, pero muy alejado de la roca, solo alguna
raya, o un pagel despistado. Solo justo en el límite de la roca y la arena
conseguiremos la preciada dorada.
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Conclusiones |
Estas
premisas son válidas, al menos para la costa central catalana. Nunca hay que
olvidar que el cebo más eficaz siempre es el que pude hallar la dorada
localmente. Quizás podamos engañar a una dorada con un mejillón en una playa
arenosa, pero un cangrejo de playa y vivo, siempre será más eficaz. Una
embarcación con dos tripulantes, suele calar aparejos de entre 300 y 1000
anzuelos, y la pesca habitual no suele sobrepasar los 40 kg, y excepcionalmente
pueden cobrarse doradas de hasta 9 kg.