Pesca de atún
al curri en Baleares |
Artículo enviado por POLII
La pesca del atún al curri es una de las modalidades
de pesca más apasionantes de las que se pueden practicar en el Mediterráneo.
No hay más que ver en los Salones Náuticos la fascinación
que provocan los vídeos de pesca de altura. El atún no sólo
es uno de los peces más potentes que podemos combatir sino que además
tenemos la suerte de disfrutar en el mediterráneo de las dos especies
de atún más deliciosas en la cocina, el atún rojo y la
albacora o atún blanco también llamado bonito del norte.
El atún rojo es considerado por los japoneses como el
Jabugo de los atunes y llegan a pagar hasta 10.000 Pts. el kilo sobretodo por
la ventresca (llamada Toro en los restaurantes japoneses) de un atún
rojo del mediterráneo. La albacora o bonito del norte es el mejor atún
para preparar en conserva (fijarse en el precio de un bote de ventresca de bonito
en El Corte Inglés) y para preparar con las tradicionales recetas de
la cocina mediterránea. No hay que confundir el atún blanco o
bonito del norte (Thunnus Alalunga) con el Bonito (Sarda Sarda) que es un pescado
mucho más basto y de carne oscura. Tampoco con el llamado atún
claro (típico de las conservas) que no se trata más que del atún
de aleta amarilla o del atún listado, de calidades gastronómicas
muy inferiores a la albacora o atún blanco.
Tanto el atún rojo como la albacora son pelágicos
de grandes profundidades con costumbres migratorias y por tanto a nuestro alcance
únicamente unas pocas semanas al año. En Baleares se pescan generalmente
entre junio y septiembre y las tallas varían muchísimo pero en
general al curri se obtienen ejemplares de entre 5 y 15 kilos (recordar que
la talla mínima del atún rojo son 70cm ó 6,4 kilos) que
garantizan un potente combate, adrenalina y mucha diversión si utilizamos
equipos ligeros de un máximo de 30 libras.
Equipo a utilizar:
Lo primero y más importante es contar con una embarcación
adecuada. Lamentablemente la pesca de altura es muy exigente dadas las distancias
que debemos recorrer y lo alejado de la costa. Por ello para practicar el curri
del atún es conveniente disponer de una embarcación sólida
de un mínimo de 7-8 metros e idealmente con 2 motores diesel y por supuesto
con la electrónica y medios de seguridad adecuados incluyendo GPS y VHF.
Debemos contar con tangones para separar las líneas pues debemos llevar
un mínimo de 6 ya que las posibilidades de picada se multiplican. En
cuanto a las cañas y carretes lo ideal son equipos ligeros de entre 10
y 30 libras dependiendo de nuestra experiencia y las ganas que tengamos de combatir.
Cuanto más ligeros sean los equipos más divertida
será la lucha aunque también será más larga y con
mayores posibilidades de cometer un error. Debemos acordarnos que no somos profesionales
sino que estamos practicando un deporte y por tanto no se trata de sacar pescado
sino de pescar y divertirse. Utilizar equipos de 50 libras ó 80 libras
para pescar atunes de 10 kilos es como matar moscas a cañonazos, perdiendo
toda la gracia deportiva ya que el pez no tendrá ninguna posibilidad
y la lucha durará unos escasos minutos. Sin embargo la adrenalina y satisfacción
de pescar un atún de 15 kilos con un equipo de 10 libras y tras más
de 15 minutos de combate es bárbara y en cuanto tengamos un pelín
de experiencia raramente perderemos algún pez. Por supuesto que con un
equipo de 10 libras será tarea muy difícil sacar un atún
de más de 30 kilos pero hay que tener en cuenta que el 99% de las veces
clavaremos atunes de menos de 15 kilos que son los que hemos salido a buscar
y que son los que nos deben divertir. Cuando queramos ir a por sus hermanos
mayores lo mejor es intentar el brumeo con equipo pesado que ahí sí
nos podemos encontrar con verdaderos monstruos. En cualquier caso con cañas
y carretes de 30 libras vamos más que sobrados y si acaso los podemos
cargar con hilo de 50 libras si somos novatos.
La calidad de las cañas y carretes es importante. Cuanto
mejores sean más fácil será pescar y más disfrutaremos.
Son aconsejables cañas de carbono, mejor con rodamientos al menos en
la punta, y carretes con freno de palanca mejor que de estrella. Penn, Shimano,
Everol y Alutecnos entre otros son magníficos carretes aunque caros.
Además de las cañas y carretes necesitamos una buena batería
de señuelos de variados colores, en general plumas, pulpitos y bonitas.
Para el curri en Baleares los señuelos más indicados son los más
pequeños, no más de 11 centímetros y es bueno tener una
variedad de formas y colores ya que los atunes son muy caprichosos y cada día
elegirán uno distinto. Por ello es muy bueno llevar entre 6 y 8 líneas
dependiendo del tamaño de la embarcación y de los tangones ya
que de esta manera podremos pasear una buena diversidad de formas y colores.
Finalmente necesitaremos un cinturón de combate para pelear el atún
en stand-up y un gancho para embarcar los más grandes. Con esto y un
puñado de giratorios y anzuelos, generalmente dobles, completamos el
equipo.
Colocación y velocidad:
Los señuelos los podemos atar a las cañas de
2 maneras. Hay quien prefiere no utilizar bajo de línea y llevar en una
pequeña cajita los señuelos sin armar y en otra los anzuelos armados
con un giratorio. Así para cada caña pasaremos la línea
por un señuelo y a continuación hacemos un nudo simple contra
el giratorio y ya está montado. Para cambiar el señuelo no tenemos
más que cortar la línea sobre el nudo, cambiar el señuelo
y volver a hacer un nudo. Este método tiene 3 ventajas principales: una
es el ahorro de material al ahorrarnos llevar anzuelos para los señuelos
no utilizados, evitar los típicos aros para estibar los señuelos,
guardacabos que necesitaríamos en los bajos y giratorios con clips. La
segunda es la facilidad de estiba tanto para las cañas (el hilo al cortar
el nudo queda completamente recogido en el carrete) y sobre todo para las cajas
de los señuelos (al no estar montados podemos llevar numerosas plumas
y pulpitos en una pequeña cajita frente a un gran cajón que necesitaremos
para los señuelos armados en los típicos aros de plástico).
La tercera ventaja es que podemos trabajar el atún hasta la punta de
la caña al no haber un giratorio que nos impida recoger los últimos
metros del bajo y de esta forma facilitando la recogida de la pieza.
La segunda alternativa es montar los señuelos en bajos
de línea y dejar un giratorio con clip en el extremo de la línea
de la caña. En principio esto nos permite mayor velocidad para colocar
o cambiar los señuelos y evita tener que hacer nudos en alta mar que
a algunos molesta. El problema además de no disfrutar de las ventajas
antes descritas es que tenemos que montar bajos algo más potentes con
hilo más grueso y guardacabos para evitar el desgaste.
Los señuelos los colocaremos a corta distancia de la
popa, dejando las líneas centrales más cortas y las de los tangones
más alejadas. Así para una disposición de 8 líneas
es conveniente comenzar con la línea más corta a 15 metros de
la popa y aumentar 5 metros cada línea para dejar la más alejada
a 50 metros. Lo normal es que en las líneas cortas nos piquen los atunes
rojos que suelen ir en solitario o en grupo y en las más largas las albacoras
que suelen ir en pareja. Así no es raro tener picadas múltiples
de hasta 5 ó 6 atunes rojos en las cañas más cortas o picadas
dobles de albacora en las cañas más largas.
Nos moveremos a una velocidad de entre 7 y 8 nudos dependiendo
del estado del mar (más rápido cuanto más calmado). El
freno del carrete lo tendremos tarado aproximadamente a un cuarto de la resistencia
de la línea. El lugar de pesca es lo más difícil de acertar.
El atún es gregario y se puede mover mucho en un solo día por
lo que estamos obligados a pasear nuestros señuelos millas y millas para
tener mayor probabilidades de encontrarlos. Obviamente hay zonas más
adecuadas que otras pero esto no es garantía de éxito y esta es
la dificultad y la gracia de la pesca de altura. En Baleares las zonas más
posibles se encuentran en el cantil de los 1.000 metros. La suerte es que el
cantil está relativamente cerca de la costa y dependiendo de nuestro
puerto base puede que no tengamos que recorrer más que 10 ó 15
millas hasta llegar a él. A partir de ahí calamos las líneas
y es cuestión de pasear los señuelos durante varias horas, recorriendo
millas y buscando signos de atún que a veces nos lo indican los pájaros
y otras los propios atunes saltando en superficie. También es muy común
encontrarnos con la picada sin haber visto ningún signo de atún.
Una vez tengamos una picada bajaremos la velocidad hasta el
ralentí, eso sí después de haber esperado unos segundos
por si tenemos la suerte de clavar más de un atún de tacada. Dependiendo
de nuestra experiencia y de la tripulación, no será necesario
recoger todas las líneas aunque generalmente sí las más
cortas. A partir de ahí nos ponemos el cinturón de combate y empezaremos
a bombear para tratar de recuperar línea sin toquetear el freno. El atún
es un potente luchador por lo que pegará varias carreras y ofrecerá
mucha resistencia. Solamente cuando se comience a agotar dejará de salir
línea del carrete y podremos empezar a recuperar. Con equipos ligeros
la resistencia del freno será menor por lo que el atún habrá
sacado muchos metros de hilo y el combate será largo, duro y divertido.
La caña se doblará hasta dar miedo y sudaremos de lo lindo. Una
vez tengamos el atún a la vista lo normal es que se asuste con el ruido
de los motores y se pegue alguna una última carrera haciendo que nos
suba la adrenalina y nos entre el nervio. Con equipos más pesados y frenos
apretados perdemos esta diversión y nos dedicaríamos únicamente
a arrastrar el pez y sacarlo del agua. Cuando lo tengamos al alcance podemos
dar un tirón y subirlo por encima de la borda o meterle el gancho para
asegurar. Si no nos lo vamos a comer hay que evitar el gancho para poderlo soltar
con vida después de la foto. Si lo gancheamos lo normal es que se monte
un espectáculo de sangre en la bañera que requerirá un
buen baldeo antes de que se seque. Una vez el atún a bordo merece la
pena mirar las caras de la tripulación pues podremos ver la emoción
y felicidad de todos ya sean primerizos o expertos.