BUCKTAIL
JIGS, EL SEÑUELO MÁS POLIVALENTE |
-Quizás sea este
el señuelo más antiguo de la historia de la pesca, un conjunto de pelos de
animal atados a un anzuelo plomado, así de fácil.
Comencé a utilizar estos señuelos casi por casualidad, hace ya un
par de años. Antes de descubrirlos utilizaba mucho pequeños anzuelos jigs
montados con grubs de vinilo, con los que tenia bastante éxito entre lubinas,
jurelitos y pequeños palometones. Me gustaban bastante este tipo de señuelos
por que no ofrecían tanta resistencia al recuperarlos como los peces artificiales,
de los cuales no hacia mucho uso en aquella época, por no decir ninguno.
Creo que aún tendré por algún sitio la foto de mis tres primeros Bucktail
Jigs, los monté con unas cabezas minnow head (cabeza de pez) y algunos trozos de bucktail que conseguí en una tienda de pesca a
mosca cercana a mi casa. Fueron mis primeros señuelos y los acabados no eran
demasiado buenos, pero pescaban.
Poco a poco fui descubriendo las posibilidades de aquellos bichitos
peludos, los peces que se sentían atraídos por ellos, los diferentes tipos
de cabezas, colores, tipos de materiales… Había descubierto un mundo y tenia
que explotarlo al máximo.

-Caramelo para
los peces.
Supongo que es el movimiento ondulante de la cola lo que vuelve locos
a los peces, simplemente les encantan los jigs. He pescado multitud de especies
con ellos, jureles, obladas, llampugas, bacoretas, lubinas, serranos, palometones,
anjovas, pargos…
En Benidorm mi amigo Cesar Luis Alonso ha pescado multitud
de barracudas con un jig tipo calamar color verde/blanco, tras lo que me comentaba que para
él los jigs “son excelentes, buenos nadadores, se lanzan bien y pescan, que
es lo mas importante” .
En Valencia mi amigo Nacho Velázquez ha sacado ya bastantes
lubinas en los muelles utilizando pequeños jigs de 10 y 14 gr. mediante una
técnica inventada por él mismo. En Alicante mis amigos Maren y Pablo
se divierten o sufren cuando no pueden parar a las serviolas de 4-5 Kg. que
les entran a los jigs calamar de 21 gr.…
En el delta del Ebro mis amigos Emili Blanco y Juanjo Callarissa
se divierten pescando llampugas y serviolas con los pequeños jigs Banana
de 14 gr., tanto a jigging como a spinning.
Tras volver de viaje Juanjo me contó “en canarias tuve la oportunidad
de pescar con un gran pescador como es Ibon, y en una zona a la que el me
llevo tus jigs triunfaban con un 12 sobre 10, hasta Ibon se quedaba sorprendido
de lo bien que iban, tanto por como están hechos artesanalmente con cariño,
como de sus movimientos, ya sean de plumas o de pelo; hacen pensar a los peces
en comida y atacan con rabia.”

-Serviola, verderol,
lecha, chola, pez limón, medregal...
Si bien los jigs de bucktail son efectivos con toda clase de depredadores,
hay uno que siente especial predilección por ellos, y es la serviola (seriola
dumerilli). No se si sé deberá a que a estos peces les encantan los
calamares y los jigs recuerdan bastante su forma y su natación, si será la
forma de recogerlos, el ondular del pelo…. Pero hoy en día no he encontrado
un artificial más eficaz que los bucktail para engañar a estos peces.
Agresividad es lo que hace falta para hacer que este pez muerda el
señuelo, velocidad de recuperación, tirones, que parezca que el artificial
huye despavorido por el pez. Es lo que les gusta, correr tras el señuelo y
devorarlo. Cuanta más velocidad le demos al señuelo, cuantos más tirones y
más agresiva sea la recuperación más se excitan estos peces y con más rabia
atacan el jig.
Lo más divertido es pescarlos a jigging, tanto desde costa como desde
embarcación. La técnica es sencilla, basta con dejar caer el jig hasta el
fondo, y recuperarlo a tirones hasta la superficie. Las serviolas hacen el
resto.
Me han llegado a coger el jig a la caída, en ocasiones teniendo un
pez clavado éste se ha soltado, y antes de poder dar una vuelta de manivela
ya lo ha cogido otro pez. Cuando tienes el pez clavado cerca de la superficie
puedes ver como los compañeros intentan atacar el jig, aún estando clavado
en la boca de la serviola con la que estás luchando.
Pero las serviolas no sólo son agresivas a la hora de atacar el señuelo,
también lo son en el combate con el pescador. Lo que caracteriza a esta especie
es su sobredimensionada fuerza para su tamaño, y su tenacidad por buscar el
fondo y las rocas cuando se sienten atrapadas, por lo que al tener una picada
es muy importante no ceder ni un metro de línea y bombear todo lo rápido que
se pueda.
La semana pasada me resultaba imposible parar a las serviolitas de
700 gr. con una cañita de 2.40 m. potencia 15-40 gr., y un carretito tamaño
2500 cargado con trenzado de 8 Kg. de resistencia. Me llegaron a partir en
las rocas en unas 7 ocasiones…

-Tipos de cabezas,
tipos de materiales, colores…
Muchos son los tipos de cabezas jig que hay en el mercado, pero para
mi gusto los que mejor funcionan son las cabezas que presentan el peso algo
por debajo del vástago del anzuelo, por su rápida profundización. Este tipo
de “peso descentrado” lo encontramos en las cabezas redondas y en las
bananas, en las que el nombre hace referencia a la forma de la cabeza.
Hay un montón de tipos más de jigs, pero estos dos son los que mejores resultados
me han dado y son con los que más cómodo pesco.
En cuanto a materiales de montaje, empecé montando con bucktail, pelo
de cola de ciervo, es un material que nada muy bien y es bastante resistente,
pero resulta algo engorroso de trabajar y se desperdicia bastante, con lo
que a la larga resulta un material bastante caro.
Actualmente monto mis jigs básicamente con plumas de gallo, y con
materiales sintéticos (pelo sintético, fibras brillantes tipo flash…) Básicamente
por dos motivos, las plumas de gallo según mi opinión es el material que mejor
se mueve en el agua, y tienen un precio razonable.
Respecto a los materiales sintéticos, son fibras muy resistentes con
lo que obtienes un jig que te va a durar un montón e tiempo, y se mueven relativamente
bien en el agua.
Con los colores no vale la pena volverse loco, el blanco es el color
por excelencia que siempre se ha utilizado y ha funcionado en el mar, a partir
de aquí las variaciones son mínimas: blanco/ rosa, blanco/azul, blanco/verde…
adornados son un par de tiras de flash brillante. El chartreuse (amarillo
fluorescente) funciona muy bien en días de agua sucia, así como el naranja/
amarillo es un color clave al amanecer.
Últimamente estoy probando con el color negro, y la verdad es que
no me ha ido mal. El primer jig que monté así, un negro/ rosa, lo perdí en
la boca de una serviola al primer lance. También he probado alguno enteramente
montado con fibras flash, y también funcionan.
El último prototipo fue uno realizado totalmente con una fibra sintética
que brilla en la oscuridad y que estrenó mi amigo Emili Blanco en el
Delta del Ebro, en un día estupendo a bordo del Moixarreta, en el que ese
jig sacó unas 15 serviolas en una mañana y tras lo cual Emili se volvió el
fan número uno de este tipo de jig.

-Pescar con jigs.
La mayor ventaja de este señuelo es que se puede utilizar en toda
la columna de agua, haciendo así de él el suelo más polivalente.
· Superficie: Muchas son las formas de recuperar un jig en
la superficie, dientes de sierra (tirón, pausa, tirón, pausa, tirón…) una
recuperación constante, tirones largos, cortos, pausas… Todo depende del estado
de ánimo de los peces, recuperando de una forma agresiva si se muestran de
esta forma, o de una forma más lenta si no se ve demasiada actividad en superficie.
· Medias aguas: Es una forma fácil de explorar las diferentes
profundidades en un día en que no se ve movimiento de pescado en superficie.
Consiste en dejar bajar el señuelo hasta la profundidad deseada y hacerlo
evolucionar a esa altura, investigando a diferentes profundidades hasta dar
con los peces.
· Fondo: Técnica perfecta para tentar a depredadores de fondo
que normalmente no suben a la superficie a alimentarse, como por ejemplo los
dentones, los pargos, meros…

Bajamos el jig hasta el fondo y lo movemos de forma que de pequeños
saltos sobre éste, imitando un pequeño calamar o una gamba. Hay que tener
en cuenta que se pierden bastantes señuelos, ya que lo interesante es practicar
esta pesca de fondo en zonas rocosas, pero las capturas valen la pena.
· Jigging: Con esta técnica exploramos toda la columna de agua
ya que consiste en dejar bajar el jig hasta el fondo y recuperarlo a tirones
más o menos rápidos hasta la superficie, especialmente efectivo con las serviolas,
con las que en ocasiones las hemos visto subir desde 20 metros de profundidad
hasta la superficie siguiendo el señuelo. También suelen entrar jureles a
medias aguas y llampugas y pequeños túnidos en superficie.
Esta técnica suele realizarse a grandes profundidades, desde embarcación,
y con jigs metálicos, pero yo he adaptado la técnica a equipos más ligeros,
a la pesca desde costa y a utilizar los jigs de pelo en vez de los metálicos,
y los resultados son sorprendentes.
Como normas generales, el peso del jig dependerá de la profundidad
a la que queramos pescar y/o a las condiciones de viento, a la distancia que
necesitemos lanzar…
Los colores que mejor resultado que han dado ha sido el blanco/rosa
en agua poco profundas, el blanco y blanco/ azul son comodines, y para pescar
profundo utilizo jigs que brillan en la oscuridad.
Suelo utilizar bucktails ligeros, casi siempre de 14 gr., y alguno
de 18. Y lo suelo hacer con el equipo ligero que he descrito más arriba. Al
utilizar trenzado es conveniente poner un bajo de nylon o fluorocarbono bastante
largo para evitar el roce con las rocas, suelo utilizar un 0.40 mm. de hilo
invisible.

El equipo dependerá del tamaño de los peces tras los que vayamos,
así como el tamaño de los jigs. Los señuelos de 9-10 cm. son los que mejor
me han funcionado con todo tipo de depredadores. Me gusta utilizar una caña
con acción de punta, medidas y potencias a gusto del consumidor; y como línea
madre el hilo trenzado te da un tacto excepcional. Carrete con freno potente,
y rápido mejor que lento.
Todo esto y un buen puñado de bucktail jigs es lo que hace falta para
divertirse una mañana con toda clase de depredadores.
Saludos y buena pesca
Juan
Contacto: Jurelas@laguarida.net