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| COYOTE
CAMPEON 2º CAMPEONATO DE CATALUNYA DE SPINNING MAR EMBARCACIÓN
2005. |

Relato escrito por nuestro compañero Pep (Josep
Saumell)
Con todo el orgullo y satisfacción que supone, en nombre
própio y de los dos grandísimos tripulantes y pescadores: JUAN
D y JOANET
DEDICAMOS A TODO EL FORO LA VICTORIA
EN EL 2º CAMPEONATO DE CATALUNYA DE SPINNING MAR EMBARCACIÓN 2005.
El verdadero campeón ha sido el FORO, copando
los dos primeros puestos del Campeonato y el trofeo al mayor número de
piezas.
En primer lugar, GRACIAS, a mis queridísimas "NIÑAS"
JOANET76
Y JUAN D
por sufrir la tiranía de un patrón democrático, y lanzar,
lanzar y lanzar como poseidas por el demonio, sacando pescado y más pescado,
sin pegar bocado en todo el día, quejándose de los brazos, hombros
y espalda. Mil gracias, no hubiera sido posible sin un equipo como vosotros.
Gracias, a todos los que habeis aportado vuestros conocimientos
y sabiduría en los miles de posts de este foro. 
Gracias, a todos los que nos han apoyado y animado, a los que
han participado y nos hemos conocido en el campeonato y a los que nos han hecho
fotos (nosotros no hemos hecho ni una
).
Grácias también a la tripulación del ULUA,
por abrirnos los ojos y hacernos soñar durante una hora (no teníamos
ni idea que podíamos ganar, hasta que nos encontramos con ellos), el
sufrimiento se alargó más de tres horas, hasta pasadas las 21:30
horas no se confirmó la lista oficial de clasificación.
La más sincera ENHORABUENA a toda la tripulación
del PETI-1, por ese magnífico segundo puesto
,
manteniéndose como lider indiscutible en la Liga Catalana de Pesca de
Altura.
FELICIDADES al Club Nàutic Riumar, por la excelente
organización de un evento de estas dimensiones y características,
un Club modesto en el que unos pocos han soportado el peso y la presión
de organizarlo.
A lo largo del artículo explicaremos como se ha desarrollado
todo, la preparación, el campeonato, los truquillos, la estrategia, el
material, los señuelos y muchas de las anecdotas vividas.
Como ya se ha adelantado, conseguimos embarcar 204 capturas
(199 caballas y 5 melvas), totalizando 131 kilos, resultando 43,66 puntos en
la clasificación, y proclamárnos:
CAMPEONES DE CATALUNYA DE SPINNING 2005 y EMBARCACION
CON MAYOR NÚMERO DE PIEZAS CAPTURADAS.
No quisiera dejarme a nadie, espero que me sepan perdonar,
pero ahora se acumula todo lo vivido durante muchos días de preparación
y las interminables 8 horas de competición, GRACIAS A TODOS,
VA POR UDS.! 
Nota: Contradictoriamente a lo que pueda parecer, nos
hubiera gustado que fuese un campeonato sin muerte, que esperamos que pueda
conseguirse para la próxima edición, aunque como apuntó
el amigo Andrés: "miles de sardinas nos agradecen haberles salvado
la vida" ,
nuestras embarcaciones no sacrificaron ninguna anjova ni palometón
|
Creo que ya va tocando explicar un poco la historia, así
que será cuestión de lanzarse y trabajar un poco más ...
Empezando por las personas del equipo,
Joanet, un tipo joven, ambicioso, espabilado,
exigente e impetuoso, capaz de lanzar un popper a una milla o los mayores improperios
cuando se le escapa un pez, le dices que después del uno va el dos y
cuando te despistas, él ya va por el novecientos. Poco más que
añadir, compañero de pesca y de fatigas.
Juan D, sin palabras, un tipo que esconde
sabiduría bajo las mismísimas zapatillas, analítico, observador
y tenaz, la peor amenaza de los peces cuando toca una caña con las manos.
Pep, un servidor, un viejo cascarrabias, amante
del orden y la organización, el encargado de limpiar la barca y de proveer
de materiales al equipo desde cualquiera de los cinco continentes.
Seguimos por las infraestructuras,
Un fantástico barco, el "COYOTE"
prestado por un gran amigo, Michel - MIL GRACIAS - TU TAMBIÉN
ERES CAMPEON - (solo a mí se me podía ocurrir vender
mi patera tres meses antes de la competición sin tener otra preparada)
una Manó Marine de 21,5 pies, o lo que es lo mismo,
6,55 metros de eslora, una consola central equipada hasta los dientes (para
el crucero y las salidas nocturnas), flaps, wc, dirección hidráulica,
plotter-sonda, molinete, emisora, … y un arco de radar con 4 focos, antena
de radio y dos cañeros, con una capacidad de atracción para mis
señuelos que ya hubiera querido yo para los peces
.
Propulsada con un motor Tohatsu de 140 HP de 2 Tiempos, además
de un auxiliar de 40 HP de la misma marca. Dos depósitos con capacidad
para 150 litros y otro para el auxiliar de 25 litros más.
En unas buenas manos, demostró ser una verdadera fisher
pro.
Los materiales,
A bordo había más de 40 kilos de material, estábamos
preparados para combatir con cualquier monstruo que pudiera aparecer en nuestras
inmediaciones, dispuesto a morder nuestras muestras:
- 3 cañas Shimano Beast Master 50-100gr de 2,70 mts,
equipadas con sendos Daiwa Saltiga 4500 (dos Z - High Speed y un Blast)
- 3 cañas Lamiglas G-1319 Kenay King, equipadas también con
Daiwa Saltiga Z-4500-H
- 1 Zebco 40-80 gr de 3,10 mts., para no ser menos con otro Daiwa Saltiga
Z-4500.
Todos los carretes, cargados con Power Pro de 30 libras y bajos
de 50 y 60 lbs.
Tres mochilas llenas de todo tipo de poppers, paseantes, rangers,
jigs (metálicos y de bucktail), cucharillas y vinilos de todos los modelos,
pesos, medidas y colores, principalmente de talla XL a XXL, en total cerca de
200 muestras diferentes.
Una bolsa de plástico con tres minnows comprados la
tarde del viernes en una tienda de Riumar.
Además de anzuelos, anillas, mosquetones, líneas
de repuesto, bobinas para bajos, alicates, tijeras, …. (todas esas mariconadas
que acabamos llevando cuando salimos a pescar).
La preparación,
Se recopiló toda la información posible, los
resultados del año anterior, se calcularon las capturas, los pesos medios,
el número de embarcaciones y de pescadores, revisión de las puntuaciones
y reglas del campeonato, se comprobaron los materiales, se organizaron los entrenamientos
y se definió una primera estratégia:
1. Detectar las zonas de mayor abundancia
de anjovas y palometones
2. Comprobar in-situ los señuelos más eficaces
3. Comprobar las tallas de las diferentes especies existentes
4. Recopilar toda la información posible, localización
exacta, condiciones de mar, horarios, temperatura del agua, meteorología,
profundidad, querencias de los peces y puntuación de las especies capturadas,
debía quedar todo perfectamente anotado.
5. Tabulación de las capturas y cálculos sobre
posibles puntuaciones que podríamos obtener.
6. Definición de la estrategia final.
No estábamos dispuestos a dejar nada al azar, un compañero
del foro se había encargado un mes antes de darnos una lección
magistral en el campeonato de L’Ampolla, en el que los que picamos fuimos
nosotros, al llegar confiados y con nula preparación.
Los entrenamientos,
Estaban dos entrenamientos previstos, los dos días antes
del campeonato.
La tarde anterior, el miércoles, repostamos hasta los
topes, una garrafa adicional de reserva y comprobación de que todo funcionaba
correctamente. Check list y preparados.
Jueves, debía trasladar la embarcación desde
nuestro puerto base, Les Cases d’Alcanar a Riumar, 24 millas de navegación
y empezar a trabajar la zona.
A las 7:00 horas en el puerto, cargo mis cañas y material
y preparado para salir, Juan D y Janel me esperaban en Riumar a las 9:00 (Janel
nos acompañaría en esta primera jornada, Joanet no había
conseguido fiesta, así que no tenía mucho sentido gastar doble
cantidad de combustible para encontrarnos en los mismos sitios haciendo lo mismo,
era una primera toma de contacto).
Todo preparado para salir y como no, el primer fallo, la emisora
no funciona, cambio el fusible y sigue igual, reviso el cableado y más
de lo mismo, pero no es cuestión de ir sin radio, debo navegar 24 millas
solo, así que vuelvo a casa y cojo un walkie que acoplo a la antena del
barco, no es lo mejor pero por lo menos estaremos comunicados, una hora de retraso
que me hará llegar a las 10:00 con los consiguientes nervios de los que
esperan.
Sopla un viento de Noreste flojo que me hace prever que la
travesía va a ser un poco más húmeda de lo que esperaba,
pero afortunadamente, no llega a levantarse mar y puedo mantener un crucero
entre 19 y 20 nudos. Llegada a Riumar, saludos, abrazos, sonrisas y a pescar.
Se incorporan Janel y Juan D y nos disponemos a salir a tantear
la zona, calentamos con unos lances en la misma desembocadura y no tardan en
aparecer las anjovas, una seguida de 4 o 5 ejemplares XL, pero dan la vuelta
y desaparecen. Fue la premonición de lo que pasarían las 6 horas
siguientes. Se sucedían los lances, se veían algunas escuelas
abundantes en anjovas de talla, pero seguían reacias a atacar nuestros
señuelos.
Marcado en el plotter, localización de las zonas, anotar
todos los datos posibles y a seguir que se ha venido a trabajar …, así
nos curramos (algunos
)
las casi 6 millas al Sur de la desembocadura, hasta llegadas las 15:03 horas
en que tuve la primera y única picada de una anjova que boga-grip en
mano y cinta métrica, pesó 8 libras y más de 67 cm, pieza
que hubiera sido válida y que levantaba los ánimos, pensando que
entraba la hora de actividad que estábamos esperando. (pondré
la foto, es la única que hice en los tres días
)
Se siguieron los lances hasta casi las cinco de la tarde y
sin nuevos ataques ni capturas, decidimos abandonar y descansar un poco, pensando
en que el día siguiente estarían más activas o que encontraríamos
zonas mejores.
Foto de la anjova de los entrenamientos del jueves (volveremos
por tí, preciosa!):

Segundo día de entrenamientos y Reunión
de Patrones
Viernes, hoy el equipo al completo, Juanet,
Juan D y un servidor, son muchas cosas las que hay que probar, entre otras,
como funcionan las máquinas de pescar, pues es la primera vez que nos
embarcamos juntos los tres, el único factor común hasta el momento
era yo, que había pescado con ambos, pero por separado.
Antes de salir ya encontramos a unos “muchos” que
también pretendían peinar la zona el día antes, así
que sin ninguna prisa, dejamos que salieran todos antes que nosotros; llevamos
un poco de ventaja y no es cuestión de enseñar nada.
Salimos del puerto y directos a los pesqueros, volvemos a intentar
con las anjovas, en este sitio ayer vimos muchas, poppers (pulsions, atoms,
roostas, hidros, megas … ), paseantes (surface, marias, darters, cottons,
…) rangers, vinilos y la madre que los parió, siguen a régimen
y no quieren comer. Cambiamos de zona y nos vamos hasta la otra punta de la
zona de pesca, dirección a l’Ampolla.
Cuantos más lances se hacían, mayores eran las
desilusiones, seguían sin dar señales de actividad, levantábamos
alguno que hacíamos llegar hasta casi el barco, pero media vuelta y se
marchaban igual que habían venido. Poco más tarde encontramos
a los ex-campeones, bueno entonces aún lo eran, Oriol y Juan Carlos,
se proponían trabajar una zona por la que ya habíamos pasado nosotros,
así que unas vueltas y charla. Nos confirman lo que pensábamos,
tampoco han tenido ataques.
Sin otros barcos que pudieran ver nuestras intenciones, era
el momento de tantear como estaban las pajareras, era una opción que
no la queríamos jugar, pero debíamos conocer que especies, tallas
y pesos se podían obtener, aún nos quedaba la tarde para comprobar
los últimos rincones, pero ya era hora de ir asegurando.
Salida a toda máquina en dirección a las pajareras,
localizadas, motor parado y dos capturas de caballa en cuatro lances, cinta
métrica, báscula, medida, peso, liberación de las capturas,
anotación en las hojas de control y cambio de pajarera, lo mismo, unos
pocos lances y una melva, repetimos la metodología, todo da la talla,
liberamos y así durante una hora escasa.
En una de las carreras de pajarera a pajarera y tiro por que
me toca, sale volando una caja de cartón de dentro del barco, mi susto
fue al ver el nombre de Daiwa flotando en el agua, pensando que dentro había
un carrete, pero era mucho peor, estaba llena de una extensa colección
de minnows que Juan D había previsto para la ocasión, que por
no tratarse de flotantes, se hunden y desaparecen en las verdes aguas del Delta,
recogemos las cajas vacías que flotaban y sin dar más importancia
al incidente, Juan D nos tranquiliza y volvemos a pescar.
La segunda opción había funcionado, de hecho
ya habían muchas barcas del campeonato entrenando por allí, por
lo que era un secreto a voces, solo faltaba conocer el tiempo que permanecerían
activas, de todas formas para no levantar sospechas, piscolabis a bordo y salida
a tierra para continuar con las anjovas.
De camino hacia la desembocadura, volvemos a encontrarnos con
Oriol y Juan Carlos, cuando frente a su barco, explota el agua, giramos rápidamente
para molestar lo menos posible y efectivamente, no tardamos en ver saltar un
precioso palometón fuera del agua mientras la caña de Juan Carlos
parecía que se había quedado fija en una parábola. El espectáculo
era fabuloso, habíamos visto como mordía el engaño y estábamos
presenciando como un grandísimo pescador daba vueltas por las dos bordas,
proa y popa del barco, hasta completar dos giros completos de 360º a la
barca, unos diez minutos de lucha y el mestre Oriol ya lo tenía en el
salabre, desanzuelado y fotos rápidas.

Oriol aún no había tenido tiempo suficiente a
desplegar la cinta para medirlo, Juan Carlos quiso finalizar la agonía
de aquel majestuoso pez, tratándolo y recuperándolo con el cariño
con el que mecería a un bebé, pero dentro del agua. Sus gritos,
una vez recuperado y viendo como se alejaba nadando eran más fuertes
que cuando lo clavó. Nos habían deleitado con una secuencia de
imágenes preciosas. GG (Gràcies Guapos!), un precioso animal de
unos 15 kilos de peso, que volvía a surcar las aguas del Delta con posibilidades
de satisfacer a otro pescador agradecido.

Esta tampoco podía ser la opción para ganar el
campeonato, el palometón, tan fisgón como inteligente y situado
en la cúspide de la escala de depredadores le permiten observar, seguir
e incluso jugar sin riesgo ni miedo, con señuelos y lisas, salvo que
el hambre le haga una mala pasada, no corre ningún peligro.
Reservados solo para el disfrute y no para la competición
y su sacrificio, los descartamos de la lista, aún y existir una cierta
abundancia, para tratarse de la especie que hablamos.
Felicitaciones a Oriol y Juan Carlos, saludos y a seguir trabajando
que queda mucho para probar y poco tiempo para decidir.
Ahora nos desplazamos al extremo Sur de la zona de pesca del
campeonato, siguen los lances y siguen sin dar señales de vida. En cada
lugar que tenemos alguna seguida, no tardan en aparecer otros barcos que hacen
que salgamos pitando de la zona para no dar pistas, pero está claro,
no quieren comer y no comerán.
Otros han empleado otras tácticas, recorrer las 12 millas
de costa de la zona del campeonato al currican, pero o nos mienten o nos confirman
que el pescado no quiere comer, por lo que visto lo visto, nos lo creemos y
volvemos a puerto que son las 17:00 horas, mañana a estas horas dará
igual que coman, pues ya no estaremos dentro del horario de control.
De vuelta a puerto encontramos a las dos perlas del mar, el
“Ninguno” de Lito y el “Ulua” de Emili, menudos pedazos
de barcos, eso si que son fishers, una Mako con 2 fuerabordas que quitan el
hipo y una flamante Robalo con un 225 HP que tampoco se queda corta.


A las 20:00 horas hay reunión de patrones, debemos recopilar
toda la información, recogerlo todo, ir a darnos una ducha y ponernos
guapas e intentar ser un poco puntuales por si las moscas.
Volvemos al puerto para echar un vistazo y allí encontramos
al como siempre, encantador Makensy, nos envuelve con la perpetua amabilidad
que le caracteriza y no tarda en meternos dentro de su cajita mágica
digital, minutos de charla, presentaciones y saludos a Pirata-1, Javiestany,
Jurelas, Emili , Juanjo y que me disculpen si habían otros, ya habían
nervios.
Minutos antes de la hora, vamos al Camping l’AUBE, saludos
a unos y otros, abrazo de Maren, saludos a Toño, Abixon y los chicos
del Team Cantábrico, Lito, otros muchos … y al circo que esto empieza.
Se inicia la reunión de patrones con el protocolo habitual,
toma la palabra el Comité de Competición, presentaciones, saludos
y le pasan la palabra al Presidente de la Federación el Sr. Roca y sin
pasar ni 5 minutos ya había nombrado a Andrés como representante
de los patrones, no era de extrañar, pues partía como Lider en
la Liga Catalana y por tanto quien más se jugaba en el evento.

Cae la tarde y aparecen los aviones de la RAF, nos empiezan
a sobrevolar los mosquitos del Delta, pero ese no era el mayor peligro con el
que nos debíamos enfrentar, comunican algunas modificaciones para campeonatos
futuros, sobre las nuevas tallas del atún rojo, bonificaciones por el
uso de líneas más finas, algunos errores de trascripción
en el programa y unas modificaciones sin importancia de última hora:
se sube la talla mínima válida para el palometón., pasando
de 60 a 100 cm y se reduce la zona de pesca al 50%, suprimiendo la zona Sur
de la desembocadura, aludiendo la dificultad de poder controlar tanta superficie
de agua.
Se inician los murmullos y parece como si todo continuase sin
pena ni gloria, las caras del personal lo dicen todo, muchos han estado probando
las zonas y han visto que la zona eliminada es donde se puede sacar alguna que
otra anjova.
Los murmullos se ven interrumpidos por algunas personas que
se toman la palabra protestando por la decisión de reducir la zona y
se empieza a calentar el ambiente, las caras de los miembros del Club Nàutic
Riumar lo dicen todo, no tenían ni idea y ven peligrar el evento. De
pronto sale una persona, para algunos desconocido, para otros el propietario
del local donde estábamos y miembro de la Junta Directiva del Club, que
literalmente robando el micro a la mesa, anuncia un receso de cinco minutos
y barra libre para todos. 
No se menean ni los mosquitos, nos quedamos todos, esto no
nos lo podemos perder ni nos interesa perderlo, se empiezan a escuchar algunos
comentarios que si se reduce la zona no salen los patrones pescar y en un acto
de sentido común y para apaciguar a la jaula de las fieras, el Juez de
la competición, pide al representante de los patrones que se manifieste
y se acaba con una votación de los patrones que vuelve a dejar las cosas
como estaban al principio con respecto a la zona y por unanimidad se aceptan
las modificaciones respecto a la talla del palometón a los 100 cm.

Se da por finalizada la reunión y sirven un piscolabis
mientras el tema estrella de la mayoría, pueden imaginar cual es. Nosotros
aprovechamos para sonsacar con toda sutileza lo que se pueda, ¿Qué
tal? ¿Cómo han ido los entrenamientos?, nos informamos de algunas
capturas de anjovas, pero está claro, hay muchas pero no quieren comer.
Nos juntamos unos cuantos y nos vamos a la Paca a cenar y a
continuar con las tertulias, las bromas y el cachondeo, que es lo más
importante de este tipo de eventos, pasar un buen rato con muchos que nos encontramos
pocas veces, merece la pena. Poco vino, ninguna copa ni café y prontito
a dormir.


No ha habido ningún comentario entre los miembros del
equipo, pero todos tenemos clara “la estrategia”,
al día siguiente la opción son las pajareras, intentaremos sacar
el máximo número de capturas válidas con el fin de puntuar
el máximo y quedar lo mejor posible.
En el coche, de vuelta a casa, lo comentamos Joanet y yo, pues
Juan D dormía en Riumar, coincidimos plenamente en olvidar las anjovas,
por lo menos hasta que dejen de picar las melvas y caballas, en cuyo caso volveremos
a las zonas en que detectamos pescado y tenemos marcadas.
El cansancio, la insolación no pueden con nosotros,
no hay forma de pegar ojo, una vuelta y otra, en unas horas estaremos de nuevo
en el mar, pero ya se han acabado las pruebas, se trata de la hora de la verdad.
Al día siguiente descubriríamos que mientras
Joanet y un servidor pasábamos por la ducha, antes de la reunión
de patrones, el tercer componente ya se adelantaba a los acontecimientos, aprovisionamiento
de pistachos, refrescos de cola y agua en el super y una bolsita con tres pececillos,
de la tienda de al lado.
Fotos gentileza de: Makensi, Juan Carlos, Oriol y muchos otros
que cedieron sus tarjetas de memoria para confeccionar un CD que fue distribuido
en la cena de entrega de premios. Gracias a todos los fotografos. 
Sábado: el día “D”, EL DESENLACE
…
Después de haber pegado mil y una vueltas en la cama,
casi sin poder pegar ojo, manos a la obra, nevera, alimentos para la tripulación,
equipos, cañas, material y dirección a Riumar, no sin antes hacer
una parada técnica en la gasolinera, cargar 100 litros de combustible
y 4 litros de aceite. El chico de la gasolinera nos conoce y nos pregunta cuales
son nuestros fines con tanto combustible, le explicamos que nos vamos al Campeonato
de Catalunya de Spinning y con una sonrisa irónica nos desea suerte,
aunque en el fondo lo que piensa, es pobrecillos, les van a pegar una paliza
…!.
Nosotros tampoco las teníamos todas, había dudas
sobre los resultados, lo único claro era que saldríamos directos
en busca de melvas y caballas, deseando que la actividad se pudiera mantener
hasta el mediodía, luego quedaría la decisión crucial,
si buscar las anjovas en tierra o esperar a que se reactivasen por la tarde.
Llegamos al Camping L’Aube, lugar preestablecido para
el control de firmas y avituallamiento de pan, hielo y desayuno para los participantes.

Somos de los últimos, pasamos el control de firmas y
licencias federativas; alguien pregunta si comemos algo pero la procesión
va por dentro y el nudo en el estómago nos recomienda no hacerlo.
Todos los participantes están allí, unos uniformados
y pulidos, otros a su rollo, pero las caras, aunque lucen sonrisa general, esconden
las cartas que en unas horas tendremos mostrar y saber jugar.


Saludos a aquellos amigos que no nos habíamos visto,
deseos de suerte para algunos y a soportar los sondeos del personal, a ver si
se escapa algo y se puede saber alguna de las estrategias. La nuestra estaba
clarísima, de cara a la galería, claro: vamos al palometón
!, (asintiendo con la cabeza y sacando los labios para dar más credibilidad).
Camino al puerto, saltamos a bordo, todos ya están casi
preparados, ya están terminando de montar cañas, líneas
e incluso seleccionando los primeros señuelos. Nosotros aún tenemos
que destapar la barca, cargar las 5 garrafas de gasolina y el aceite, así
que manos a la obra.
Comité de Competición y Juez se pasean por el
pantalán, van a hacer comprobaciones de líneas, que finalmente
hacen a tres barcos y que todos pasan sin problemas y empiezan a salir los barcos
al río; las instrucciones son no superar a los barcos de la organización,
se navegará a 5 nudos hasta la desembocadura para no dañar los
márgenes del río.
Colocamos todo el material en lugar seguro y ordenado, solo
lo imprescindible estará a mano, el resto deberá mantenerse fijado,
sin peligro de volver a salir despedido por las bordas del barco en uno de los
acelerones y sin molestar para la acción de pesca.
Las cañas más duras y los carretes más
resistentes se quedan en la reserva, los poppers, rangers, paseantes y resto
de material hasta completar los 40 kilos largos, quizás tengan su momento,
pero por ahora, va a ser que no.

Han salido casi todos y nosotros aún estamos montando
cañas, nos va bien, pasaremos más inadvertidos, salimos de los
últimos y nos añadimos al final de la caravana de barcas río
abajo hasta que los barcos de la organización llegan a la desembocadura
y encienden el semáforo verde, los Renault, Ferraris, Hondas y resto
de F1, salen como si del premio del mundo de velocidad se tratase, añadiéndose
a la carrera los barcos que aún estaban dentro del río, con lo
que se producen unas estelas de lo menos agradable para la vegetación,
esos márgenes del río que tanto se querían proteger y también
para todos los barcos del vagón de cola.
No quiero ni pensar como lo pasaron los barcos más pequeños,
sobre todo los que se habían alquilado allí; botes de 4 metros
y poco, con una motorización un poquito justilla y bien engrasados para
que no corran mucho.
Nos lo tomamos con tranquilidad, tanta que cuando llegamos
a la desembocadura, ya no teníamos a nadie delante, rumbo 90º a
24 nudos, dirección hacia donde el día anterior habíamos
localizado las pajareras.
Los habíamos despistado a todos, podíamos salir
solos a “nuestro sitio”, podríamos pescar con tranquilidad
y sin presión, aunque a medida que nos acercábamos a la zona,
se empezaron a ver unos cuantas barcas, cuando llegamos, sólo habían
unas 20 barcas más en la misma zona, así que la estrategia era
la misma que la del 70% de los participantes, sin contar con los que hicieron
lo mismo, más al Sur o al Norte de allí; lo que es lo mismo, sólo
unas 7 u 8 barcas se quedaron en tierra a probar suerte con anjovas y palometones.
Visto lo visto, nuestras perspectivas eran puntuar, si la cosa
iba bien, podíamos quedar por el medio de la clasificación, así
que lo que no se debía perder era el ánimo, localizamos una zona
con actividad en superficie, disponíamos de unos 40 m2 para nosotros
solos, todo un lujo; paramos el motor y se da el grito de guerra: NIÑASSSSSSSSSS
A PESCAR !!!!!
Juan D, abre la bolsita de plástico y saca un minnow
de color azul; se trata de un YO-ZURI MAGNET MINNOW SINKING de 90mm
color SARDINA, lo pone en el extremo de su línea y lo lanza,
al tiempo que nos indica que lo compró la tarde anterior en la tienda
de pesca de Riumar.

Joanet hace lo mismo con una Viva Parade de color rosa de 28
gr. y yo con otra azul, la picada en la caña de Juan D es inmediata,
ya tenemos el primero, felicitaciones generales … “YA NO HACEMOS
PORRA!”, a la nevera y volver a lanzar; el siguiente es Joanet, pero Juan
D ya vuelve a estar enganchado, luego yo y así durante unos lances.
Joanet y yo nos miramos, la velocidad con la que pican a la
muestra de Juan D no es la misma que la nuestra, cada uno que sacamos nosotros,
él saca 3. Cambiamos las muestras y buscamos entre nuestros minnows,
cucharillas, jigs y probamos unos cuantos, sin alcanzar el éxito del
mortífero señuelo de JuanD.
Pasados unos minutos, es decir unas 8 o 9 caballas de JuanD
y con una sonrisa pícara, abre nuevamente la bolsita mágica y
saca dos pececillos más, no son los mismos, salen dos RAPALA
X-RAP de 10 cm, color OLIVA GREEN, mirándonos decepcionados,
esperándo ver dos YO-ZURI más, no dudamos dos segundos, los colocamos,
lanzamos y zasssssss, zassssssss, zasssssssss, ya estamos los tres clavados,
… esto funciona! y en cada lance y nueva clavada se repite el mismo grito:
- NIÑAS, YA TENGO OTRA !.

Los lances no son lejanos, lanzar un sueñuelo de 16gr
con varas Shimano Beast Master de acción 50-100 o con una Zebco de 40-80
gr, no es que dé para mucho, pero las hacemos silbar; lo que no conseguimos
con el peso del señuelo hay que compensarlo con potencia de lance, así
que apalancamiento de piernas y … A LANZAR NIÑAS!, rondamos los
treinta y pico metros, aunque los más efectivos son los últimos
en la recogida; cuando podemos divisar el señuelo a unos 12 metros de
distancia, nadando entre 1 y 2 metros de fondo gracias al pequeño babero
de los minnows y que trabajamos con las punteras de las cañas dentro
del agua para que la muestra nade sin subir a la superficie.
A la velocidad en que se saca el pescado no hay tiempo para
abrir la nevera y ponerlo dentro, por lo que la bañera de proa parece
una jaula de grillos, las caballas saltan y golpean la fibra, con ese “traquetreo”
típico, rápido, constante y extendiendo escamas y sangre por allí
donde pasan. Como patrón, solicito un poco de organización y cordura
ante aquel festival de pesca, pidiendo que se coloque el pescado en su sitio,
“en la nevera”, pero pasan olímpicamente de mí y continúan
sacando caballas y dejándolas en el suelo para no perder el valiosísimo
tiempo que se tarda en abrir y cerrar la tapa.
Sacamos una y otra y otra y otra y otra más, hasta que
desaparece la actividad y decidimos cambiar de sitio, motor en marcha y localización
de nueva pajarera; es entonces cuando se recoge todo el pescado y se pone en
la nevera, hemos llenado casi media y solo llevamos 25 minutos en acción
de pesca, pero no le damos demasiada importancia, el resto de barcos a nuestro
alrededor estaban pescando como nosotros, así que cada vez que levantabas
la vista, podías ver casi todas las cañas de los otros pescadores,
dobladas y trabajando pescado.
Encontramos otra zona solitaria, dispondremos de 50 o 60 m2,
verdaderamente estábamos todos en un pañuelo; el movimiento de
barcos era constante, pasában entre unos y otros, pero no hay malos rollos,
todos estamos, en un momento u otro, molestándonos mutuamente.
La zona promete, no hay tantas gaviotas, se hunde el cardúmen
y desaparecen de nuestra vista, pero siguen picando, a tal velocidad que al
embarcar una caballa de las creciditas (las habían que sobrepasaban el
kilo y medio), con las prisas, al intentar desanzuelarla, se escapa de la mano
y una de las ancoretas se me clava en la mano izquierda.
El acto reflejo es soltar el pez para coger la muestra con
la otra mano e impedir que siga clavándose, pero ya es tarde, una de
las tres puntas ya está completamente clavada; las ancoretas son nuevas
y están bien afiladas, por lo que entra hasta el fondo del lateral superior
de la mano, entre el dedo índice y el pulgar, frenada de clavarse más
por la misma curva y las otras dos puntas.
JuanD se percata y se acerca a ver como está el tema,
al que le pido por favor que me quite la caballa que cuelga sin parar de moverse,
clavándome más el anzuelo y haciéndome ver las estrellas;
la desanzuela y vemos que está muy chungo. Se valoran las opciones de
volver a puerto y visitar a un médico, cortar el anzuelo y sacarlo por
el lado contrario; pero la descartamos directamente, acabaría de entrar
y la perderíamos entre la carne de la mano, así que tomo la decisión
de sacarlo por donde ha entrado, sin olvidar que lleva una buena muerte y que
si toca algún nervio o tendón va a ser el final de la jornada,
pero volver a puerto, también lo sería; así que pido unos
alicates, que Joanet, de espaldas y sin mirar me facilita, primer tirón
y grito, segundo tirón, grito, sangre y dolor, pero alivio, ha habido
suerte, no ha tocado nervios, aunque en caliente puede engañar, limpieza
con agua salada, vendado de emergencia, guante encima y …. A PESCAR NIÑAS!
que esto no ha sido nada, (de boquilla para fuera, en el fondo estoy totalmente
“acongojado”).
Seguimos pescando, cambiando de sitio una y otra vez, “hostia”
tenemos al Peti delante, llevan buen ritmo, pero un barquito de esos de alquiler,
con dos personas a bordo, parecen máquinas, entre los dos sacan muchos
más que nosotros tres; imaginamos que si llevan así toda la mañana,
poco tenemos a hacer, aún más cuando ellos dividirán por
dos y nosotros por tres.
No decaen las esperanzas (de quedar por el medio de la clasificación)
y entre las caballas sale alguna melva. Ante el frenesí con que se pescaba
y se sacaban las caballas, hice un comentario de, ¿podíamos parar
a almorzar?, así como para hablar de algo diferente al, ya llevo otra!.
No se había parado ni un minuto, ni tan solo para beber y era cerca de
la una del mediodía. Tuve que aclarar que era una broma para evitar el
motín a bordo y volver a nado.
Llegamos a contar hasta 28 barcos en la zona, la mayoría
eran del Campeonato, aunque también habían otros que no participaban
y pescaban al curri entre tantos bichos raros, que lanzaban y recogían
una y otra vez, dejándose la espalda, los brazos y los riñones
con cada esfuerzo.
Bajaba la actividad y los barcos iban tomando rumbo a tierra,
en busca de anjovas que valían su precioso peso por 2 puntos, mientras
que caballas, melvas, y los desaparecidos jureles y bonitos, pagaban con su
vida a punto por kilo. Llegaba el momento de tomar la decisión, hacer
como el resto o seguir en la zona, sacando caballas, pero a un ritmo mucho inferior.
Hacer lo mismo que el resto, era la opción conservadora,
habíamos decidido descartar las anjovas desde el principio, así
que nos jugamos a una carta toda la estrategia, nos quedamos, si vamos sacando
alguna, puntuará más que en tierra no sacar ninguna, aunque si
las anjovas se animan, habremos errado en la decisión y pasaremos a los
últimos puestos de la clasificación.
Cada vez costaba más encontrar las zonas en que las
caballas querían comer, las gaviotas, ahora muy dispersas y descansando
en superficie no ayudaban, muchos de los lances se hacían casi a ciegas,
obteniendo resultados en uno de cada 15 o 20 lances.
Nos quedamos unas 4 o 5 barcas en la zona, haciendo carreras
tras cada movimiento de las gaviotas, cuando a escasos metros de nuestro barco,
vuelve a hervir el agua, pero esta vez no son caballas ni melvas, JuanD lanza
su minnow y al momento el Saltiga Z 4500 H, empieza a sacar línea y cuando
consigue dominarlo, salta fuera del agua, SON ANJOVAS!, estamos en más
de 40 metros de profundidad y hay una mola de cientos de ejemplares, algunos
de talla XXL; cambiamos de cañas y de muestras, mientras al tercer salto,
casi en la borda para embarcarla, se suelta la de JuanD, nuevo lance y al momento
veo que ya siguen mi Viva Parade de 42 gr. Azul, clavada, salida de línea
de otro de los Saltigas Z4500, pero esta vez hay una caña más
dura y en poco tiempo se embarca a bordo, ronda los 3 kilos y puede dar la talla,
pero no hay tiempo de parar a medir, volvemos a lanzar y dos clavadas más,
pero los torpedos más grandes no llegan a picar, embarcamos una segunda
y mientras Joanet y JuanD vuelven a estar clavados con dos más. Al desanzuelar
la segunda, la pongo encima de la nevera y Mi..rdA!, al final del cuerpo sin
llegar a medir la cola, mide 56 cm, la talla mínima son 60, creemos que
se mide hasta la V, así que hay riesgo de penalizar, por lo que tomamos
la decisión de devolverlas al agua y soltar las dos que venían
clavadas por ser de la misma medida aproximadamente.
Hay que seguir tras ellas, a ver si pica una XXL y eso nos
anima un poco más, sin ser nada conscientes del pescado que llevamos
embarcado. Las seguimos en un par de ocasiones, pero son escasos segundos los
que suben a superficie y se desplazan tan rápido que no da tiempo a poder
hacer ni un solo lance, desaparecen y con ellas nuestras esperanzas.
Son las cuatro de la tarde, el cansancio ya nos puede, ¿o
es que ya no pican?, aparece un barco que entra a toda en nuestra dirección,
que segundos más tarde resulta ser el ULUA, patroneado por Big Game y
acompañado de Jurelas Killer y Juanjo. Son las primeras palabras que
intercambiamos con otros participantes en todo el día, el walkie ha estado
sin volumen y no sabemos nada del resto; las preguntas típicas de ¿Qué
tal? ¿cómo ha ido?, ¿los que han salido a tierra, qué?.
Las anjovas no han comido en la costa, los que han vuelto a
tierra han pinchado y nosotros llevamos dos neveras llenas y todo el hueco de
la proa lleno a rebosar de caballas, nos miramos las tres niñas y nuestras
caras cambian radicalmente, ¿estaremos arriba? ¿hemos acertado?.
Ahora si que empiezan los nervios, aunque si en aquel momento
nos hubieran ofrecido un tercer puesto, lo hubiésemos aceptado con los
ojos cerrados, es hora de volver a puerto y revisar una por una, todas las capturas,
no puede haber ni una sola que no de la talla y que nos pueda penalizar.
Las instrucciones son claras, ante la duda, al agua, no vamos
a medir a la V, nos vamos a quedar en el final del cuerpo, sin contar nada de
la cola, así que Joanet, vuelve a vaciar las dos neveras y empieza una
a una a medirlas, todas dan la talla, pero la responsabilidad es tal que exige
que JuanD las vuelva a medir nuevamente; sería imperdonable una penalización,
así que rumbo a puerto a buena velocidad y JuanD a medir caballas, volviendo
a confirmar que todas están sobradamente dentro.
No queda mucho tiempo, de hecho vamos un poco más justo
de lo que se desea, cuando, … se hace el más duro de los silencios
en el mar, el silencio que se produce cuando se para el motor, se ha agotado
la gasolina, … LA HEMOS CAGADO!.
Noooooooo, se ha acabado el depósito pequeño,
tranquilas niñas que nos quedan 90 litros más para llegar, aunque
le cuesta volver a cebarse el motor, antes de arrancar nuevamente y seguir navegando.
Llegamos a la bocana del río, nos quedan menos de 30
minutos y vemos muchos barcos probando los palometones. Dudamos que haya salido
alguno de más de 25 kilos, en un barco con dos pescadores (25 kilos x
3 puntos que puntúa el palometón x una bonificación del
doble de puntos = 150 puntos), lo que los situaría en un indiscutible
primer puesto. Hacemos unos lances para hacer tiempo y JuanD tiene una seguida
de tres anjovas XXL, que no pican y vuelven a poner los nervios a flor de piel.
Foto del mismo lugar y los mismos protagonistas, pero el
día antes.

Sigilosamente se acerca Andrés y la tripulación
del Peti, las caras denotan felicidad, estos tíos la dieron en l’Ampolla
y la han vuelto a dar aquí, nos indican que llevan 196 capturas válidas,
pero van cuatro pescadores, miramos a la proa y le preguntamos con cara de alucinados:
- ¿pero hay que contarlas? ¿todas?
- (Con ese tono característico y contundente de los de Bilbao), Hombre,
pues claro, tienes que cantarlas antes de entrar a puerto.
- ¿Os habéis quedado dentro todo el día?, nosotros hemos
salido a costa en busca de las anjovas, pero no ha habido suerte (con cara de
circunstancias).
Pensamos que llevamos más y solo vamos tres, lo que
nos da una ventaja considerable, ahora ya empieza el sueño de un puesto
en el podium, pero los nervios se salen por las bordas del Coyote, bueno, los
nervios y una caballa que en el recuento, resbala y vuelve a su medio, pero
ya sin vida.
Joanet cuenta por un lado y llena una nevera, JuanD por otro
y llena la otra, ahora las de proa, se las quitan de las manos uno al otro por
el deseo de seguir soñando, cuando un grito rompe el silencio, el silencio
de los que cuentan en silencio para no perder la cuenta: “DOSCIENTAS”
y una, dos, tres, cuatro y cinco melvas!.
Ahora si que soñamos, pido hablar por radio con el Comité
de Competición para corroborar que hay que indicar el número exacto
de piezas y no equivocarnos en un descuento fortuito, pero entre los nervios
y el walkie, aún no sé si respondieron, así que tomamos
rumbo a puerto para no llegar fuera de control.
El tramo de río se hace interminable, con una oreja
pegada al walkie vamos escuchando las entradas de barcos, al igual que en cualquier
competición:
- Embarcación tal, número cual, 26 capturas
- Embarcación cual, número tal, 39 capturas
- Embarcación tal, número cual, 2 capturas
- Embarcación cual, número tal, 53 capturas
Llegamos a la bocana y con voz temblorosa …
- Comité de Competición la embarcación
COYOTE, pide entrada a puerto.
- Adelante Coyote, indique el número de embarcación y de capturas.
- Embarcación Coyote, número 16 con 205 capturas, por favor
confírmelo!.
- Repita Coyote!
- Embarcación Coyote, número 16 con 205 capturas, dos, cero,
cinco, ¿correcto?
- Confirmado, Coyote, 205 capturas.
Sólo se puede saber el peso y la emoción de ese
minuto cuando se vive, no se habla, no se dice nada, todo va por dentro.
Amarramos y nos traen una nevera más y un capazo que
habíamos pedido por móvil. Se reparte el pescado y a pesar.

Hay algunas felicitaciones, pero no queremos ni pensarlo, creemos
poder estar entre los tres primeros, pero hay muchos bulos, se oye de alguien
que lleva unas 220 capturas, así que, nos toca pesar y recontar, revisan
el tamaño de unas cuantas piezas y se anotan 204 capturas (199 caballas
y 5 melvas) con un total de 131 kilos, que anoto en un papel y calculo que son
43,66 puntos, frente a los poco más de 18 con que se ganó el año
anterior.
Hay tantos nervios que decidimos abandonar la zona de pesada
y volver al Coyote, hay que dar un baldeo rápido y recoger el material
que aún no habíamos hecho con la emoción, deseando hacer
con el esfuerzo, más corta la espera de acontecimientos.
A limpiar y esperar, no queremos ni pensarlo, faltan varios
por pesar y sería un duro golpe hacerse falsas esperanzas; aunque casi
una hora más tarde, JuanD que había ido a cargar material en el
coche y el padre de Joanet, corriendo por el pantalán con los brazos
en alto, nos confirman que nadie que había presentado más capturas
que nosotros y que se apunta que Peti ha quedado segundo. Abrazos, felicitaciones
y a esperar la confirmación de las listas oficiales.
A partir de aquí, ya os podéis imaginar el resto,
hasta las 21:30 horas que no sale la lista oficial que nos da el título,
los teléfonos no paran y tenemos que pasarlos de uno a otro para que
nuestras correspondientes esposas puedan creer lo que hemos conseguido.
Por fin se confirma, hemos conseguido el título de CAMPEONES
DE CATALUNYA DE PESCA A SPINNING MAR EMBARCACIÓN y además
el Trofeo a la Embarcación con Mayor Número de Capturas,
pero eso no queda ahí, la tripulación del PET-I,
capitaneada por Andres BCN, ha conseguido el SUBCAMPEONATO,
por lo que el foro www.pescamediterraneo2.com
ocupa los dos primeros puestos del Campeonato y en este momento de la Lliga
Catalana de Pesca de Altura.
Un sueño hecho realidad!.


Bueno, disculpad, por el rollo, por la extensión
y los detalles, pero hemos querido trasladar, no solo aspectos técnicos,
sino el sinfín de emociones y pequeñas anécdotas que hemos
vivido estos tres días y poder compartirlas.
Queremos volver a felicitar a todos los que han participado
en el concurso, al C.N. Riumar por la excelente organización y un agradecimiento
especial a la tripulación del Peti, que con gran deportividad nos han
repetido una y otra vez sus felicitaciones, aún y haberles ganado el
primer puesto, muy necesario para seguir con sus aspiraciones en la Lliga Catalana
(que estamos seguros que conseguirán y desde aquí les animamos
a ello) y de los aprendimos mucho en el campeonato de l’Ampolla, donde
se proclamaron Campeones de Catalunya de Currican de Costa.
Volver a agradecer detalles entrañables de mucha
gente, entre ellos el esfuerzo de Makensy con su cajita mágica digital,
sin la que no podríamos dar imágenes de mucho de lo que contamos;
de muchos que nos pudimos conocer en el campeonato y de los que nos volvimos
a encontrar allí.
Y como no!
MIL GRACIAS
a toda esta gran familia que conformamos la gente del foro PESCAMEDITERRANEO,
de la que hemos aprendido tanto y que deseamos seguir aprendiendo y compartiendo
nuestras alegrías.
Este título y esta bandera,
también son vuestros!

La tripulación del Coyote
JuanD – Pep - Joanet
Fotos cedidas por Makensi, Jurelas y todos
aquellos que facilitaron sus tarjetas de memoria de las cámaras a Oriol
Ribalta, que han hecho posible poner luz y color a esta historia.