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COMO ELEGIR EL CARRETE Y LA
LINEA MAS ADECUADOS PARA NUESTRO EQUIPO |
Por Jose Luis Yepes
Intentaré explicar algunos aspectos generales del carrete
y la línea para ayudar un poco a los más desorientados, a los
que se inician en el mundo de la pesca y de paso que sirva de recuerdo a los
más iniciados, para saber cual sería el carrete y la línea
ideal para nuestra caña.
A la hora de comprarnos un carrete para nuestro equipo todos
queremos lo mejor dentro de nuestras posibilidades económicas. Nos dejamos
influenciar por las marcas y modelos que nos prometen los últimos avances
y la mayor calidad, nos dejamos llevar por el mayor número de rodamientos
que lleven, cuando en la mayoría de los casos solo es conveniente que
lleve los justos. Hacemos caso a los consejos que nos dan los compañeros
que han probado o tienen este o aquel otro modelo y aseguran que les funciona
muy bien.
Al final compramos el carrete y en muchas ocasiones no hemos
quedado totalmente satisfechos, no sabemos porqué, algo le falta y no
sabemos que es pero no es lo que realmente queríamos, incluso diría
que quedamos satisfechos pero no sabemos que otro sería más adecuado;
que el elegido puede resultar escaso o quizás sobredimensionado para
el tipo de pesca que pensamos realizar con él.
No voy a hablar aquí de marcas, modelos ni tipos. Eso
lo dejo a vuestra elección, cada uno tiene su criterio y sus preferencias.
Tampoco hablaré de que modelo es más adecuado
para spinning o para surfcasting o curricán o cualquier otro tipo de
pesca. Considero que todos tenemos unos conocimientos mínimos para saber
que un carrete de curricán no es el más adecuado para surfcasting
o que uno de surfcasting no es el más adecuado para spinning, etc.
Veremos aquí pues, unos aspectos generales y algunos
algo técnicos pero sencillos, que la mayoría de las veces olvidamos
a la hora de comprar el carrete. Son comunes a todo tipo de carrete y línea
y nos ayudarán a elegir el más adecuado para el tipo de pesca
que pensemos realizar, sea esta cual sea.
Lo primero que debemos tener muy claro, es el tipo de pesca
que vamos a realizar, o lo que es lo mismo a que caña lo vamos a destinar
ya que por ejemplo para una pesca a fondo no tendremos los mismos requerimientos
que para una caña de casting. Una vez tengamos claro esto pasamos a ver
los puntos mas importantes para que aprendamos a seleccionarlos en base a nuestra
necesidad.
EL CARRETE
Independientemente del número de rodamientos, que deberá
llevar los justos, no más porque generalmente esto implica un mayor coste
y peso innecesarios. Actualmente cualquier marca fiable incluye en sus carretes
rodamientos suficientes. Esto lo dejo un poco a vuestro criterio, ya digo que
para mi los justos son suficientes y en la mayoría de los casos cuatro
suele ser suficiente.
Cuatro son los puntos principales a tener en cuenta a la hora
de elegir cualquier tipo de carrete:
- El peso.
- La fuerza del freno.
- La capacidad de línea.
- La velocidad de recuperación
EL PESO es importante pero no tan crítico
como los otros factores. Es importante en función del tipo de pesca a
realizar, es decir, si vamos a mantener el equipo durante horas suspendido con
el brazo evidentemente buscaremos el de menor peso posible que nos producirá
menos agotamiento. Sin embargo si la pesca la realizamos con arnés calando
la caña en el tintero de aquel, el peso en su mayoría lo soportará
el arnés, por lo que el peso pasaría a tener menor importancia,
o si es el caso de surfcasting donde realizamos un lance y dejamos la caña
reposar a la espera de la picada, queda claro que podemos sacrificar este factor
en beneficio de otros aspectos como la resistencia del material o el número
de rodamientos, etc.
Como ejemplo citaré el caso del jigging que he visto
practicar de dos formas distintas, esencialmente por la forma de sujeción
de la caña. Algunos lo trabajan con arnés y otros aguantando la
caña y tirando con el brazo. Con el mismo carrete el segundo se cansará
antes y quizás debiera pensar en un carrete más ligero.
LA FUERZA DEL FRENO es un punto crítico
y muy importante, puesto que nos define la fuerza con la que podremos luchar
contra un pez, es decir la fuerza que tendrá que realizar el pez para
poder vencer a nuestro carrete y sacarnos línea. Esto nos diría
a que tipos de peces nos podemos enfrentar o mejor dicho sabiendo el tipo de
pesca que vamos a realizar y por tanto el tipo de pez que podemos sacar, saber
el tipo de freno que necesitaremos y así no tener que encarecer el carrete
en unos frenos superiores que no vamos a utilizar. Pongamos por caso una pesca
a chambel costero, donde lo normal será que como mucho saquemos piezas
de 1 kg. o excepcionalmente algo mayores. No necesitaríamos un carrete
con 9 kg. de fuerza al freno que equivaldría a unas 60 lbs. de línea,
ya que tendríamos en las manos soportando un carrete mas pesado de lo
que realmente nos convendría. Posiblemente con una fuerza de 2 a 3 kg.
de freno estaríamos más justos y dispondríamos de un carrete
más liviano que no nos cansará tanto al sujetar la caña
durante largo tiempo, amen del precio, y de seguro que disfrutaríamos
más de la captura.
Por desgracia, los fabricantes no suelen especificar entre
los datos del carrete la fuerza del freno, pero por suerte esta es fácil
de medir con un dinamómetro de los que marcan el máximo, es decir
de los que utilizamos para pesar el pescado y que llevan una pieza de plástico
que se queda parada en la mayor pesada, algo así como una especie de
memoria de pesada. Resulta tan fácil como, una vez relleno el carrete
con el sedal adecuado, hacer una lazada con este y enganchándola en el
dinamómetro ir tirando hasta que el sedal empiece a salir del carrete,
en ese punto leeremos lo que marca el dinamómetro y tendremos la fuerza
del freno del carrete. Bastante sencillo ¿no? Ni que decir tiene que
primero deberemos haber apretado el freno a su máximo, teniendo en cuenta
que este no esté forzando excesivamente la rosca porque además
de poder dañarla y quedarnos sin freno, en ese punto los carretes no
suelen trabajar bien. La salida de línea no suele ser progresiva funcionando
a tirones y puede terminar por dañar al carrete y a la línea.
Esto es algo que debemos tener en cuenta a la hora de comprar un carrete y de
alguna forma poder probar como sale la línea cuando el freno esta apretado,
pues algunos carretes por naturaleza, vamos por lo malos que son, suelen dejar
salir el hilo a tirones incluso sin tarar demasiado el freno.
Más adelante explicaremos como funciona el freno de
un carrete, en términos generales y veremos su evolución a lo
largo de la salida de línea y la importancia de la relación entre
ambos.
LA CAPACIDAD DE LÍNEA Es la cantidad
de hilo, trenzado o nylon, expresado en metros o yardas, que cabe en la bobina
según el diámetro del hilo. Hasta aquí todos lo tenemos
muy claro y son datos que si suele facilitar el fabricante, aunque en la realidad
cuando rellenas el carrete suele caber menos de lo especificado en las características
del mismo. Figura como (mm. / m) que sería mm. de diámetro de
línea / metros de capacidad de la misma. (kg. / m) en este caso se refiere
a resistencia en kg. de la línea / metros de capacidad de la misma. Por
último (lbs. / yards) que sería equivalente al anterior pero expresando
la resistencia en libras y la capacidad en yardas. Este último suele
ser muy utilizado en el continente americano a tal forma que algunos carretes
solo lo expresan de esta manera.
Lo que no tenemos tan claro todos es el diámetro idóneo
que debemos utilizar para nuestro equipo. Por instinto todos intentamos poner
el más fuerte para poder aguantar más las embestidas del pez,
pero lo cierto es que esto es un error, puesto que el sedal está en estrecha
relación con el freno del carrete y por tanto del tipo de pesca ha realizar,
como veremos más adelante cuando expliquemos un par de tecnicismos. Pero
si estaremos de acuerdo en que debemos disponer de suficiente sedal para poder
pelear la pieza. Por ello este factor, la capacidad de línea del carrete,
es también primordial a la hora de elegir el ideal. Siempre buscaremos
la mayor capacidad posible dentro del peso adecuado del carrete y del freno
del mismo.
LA VELOCIDAD DE RECUPERACIÓN Es la
relación entre las vueltas que gira el pick-up o la bobina, según
el tipo de carrete, por cada vuelta que da la manivela. Expresado de otra forma
más clara, sería el número de vueltas que se bobina el
sedal en el carrete por cada giro de la manivela. También denominado
ratio.
Se expresa como una relación, ejemplo 5:1 nos diría
que por cada vuelta que le damos a la manivela de nuestro carrete, se enrollan
cinco espiras de línea en la bobina. Este dato si lo facilitan los fabricantes.
Incluso algunos fabricantes expresan la cantidad de sedal, en metros o cm.,
bobinados por cada vuelta de manivela. Esto claro está se refiere a un
diámetro de bobina más o menos llena, ya que a carrete vacío,
al ser el diámetro menor, la cantidad en m. o cm. recogidos por vuelta
de manivela es menor.
Esto es de tener muy en cuenta a la hora del tipo de pesca
a que va destinado, en ocasiones como el spinning es necesario una relación
mayor para darle más viveza al señuelo, 5:1 incluso 6:1. Mientras
que por ejemplo en curricán no es importante tanta velocidad de recogida,
es conveniente una relación baja dado que tendremos más facilidad
para arrastrar una gran pieza, 4:1 sería adecuado para un curricán
costero, siendo del orden de 3:1 la mayoría de los carretes de curricán
de altura, llegando algunos a tener una segunda velocidad más lenta,
del orden de 1,7:1 para poder vencer las grandes piezas. Lógicamente
cuanto mayor es la velocidad de recuperación mayor esfuerzo para arrastrar
el mismo peso haciendo el combate más duro.
Hay otros factores que podemos observar a la hora de comprar
un carrete, como los materiales de construcción, los ya citados rodamientos,
la estética, el pomo o manivela y un largo etc. Pero los que hemos visto
son los determinantes para saber si el carrete es el adecuado o no a nuestros
propósitos, aunque no debemos olvidar el ver como bobina el carrete al
sedal, si lo hace de forma muy regular y pareja o por el contrario suele amontonarlo
en alguna zona de la bobina. Esto es solo importante a la hora de que el carrete
se vaya a utilizar para lanzado, puesto que si no esta bobinado regularmente,
en el momento del lance suele pasar que al llegar el sedal a la zona mas abultada
salgan a la vez varias espiras provocando madejas en la línea cuando
sale a través de las anillas. Por el contrario no resulta tan importante
si el carrete va a ser destinado a otros usos que no requieren lance.
Como punto aparte quiero destacar que debemos comprobar en
el carrete elegido, que el rodamiento del guía hilos del pick-up, efectivamente
rueda y con suavidad, al pasar la línea por él. Sobre todo en
los carretes con alta velocidad de recuperación o ratio. De no ser así
tendremos pronto un surco por el desgaste, que deteriorará rápidamente
la línea.
LA LÍNEA
Más comúnmente conocida como sedal, este nombre
lo recibe de las primeras líneas realmente finas, resistentes y más
o menos transparentes que se utilizaron y que fueron las llamadas hijuelas o
sedales extraídos de los capullos de los gusanos de seda, de ahí
su nombre. Hasta entonces se utilizaban diversos tipos de “cordones”
digámoslo así porque se parecían más a eso que a
otra cosa. El descubrimiento del “sedal” fue un gran avance dentro
de las líneas de pesca. A tal punto que el término sedal a perdurado
en el tiempo como definición de cualquier tipo de línea que utilicemos
en nuestro equipo, llegando a identificarse con los actuales Nylon que nada
tienen que ver con el antiguo y autentico sedal.
Hoy día hay infinidad de diversos tipos de líneas
en el mercado y continuamente los avances tecnológicos hacen que cada
año aparezcan nuevos hilos con características mejoradas. Esto
hace relativamente fácil que podamos encontrar el producto elegido como
más idóneo para nuestro equipo.
Hemos visto ya algunos detalles de la línea, pero veamos
ciertos factores primordiales que debemos tener en cuenta y analizar a la hora
de comprar la más indicada para el uso que le pensamos dar.
Ni que decir tiene que el precio es uno y muy importante, pero
no debemos escatimar en la calidad de la línea ya que esta es la que
nos une directamente con el pez. Salvado este, los principales son los siguientes:
- La resistencia.
- El diámetro.
- La tersura.
- La memoria.
- La visibilidad.
- La naturaleza del material.
LA RESISTENCIA Es lo que se define como la
fuerza a la que el hilo rompe a la tracción. Es decir si cogiésemos
un sedal cuya resistencia es de 9 kg. según el fabricante, esto quiere
decir que si tirásemos de él con el consabido dinamómetro,
debería romper al llegar a los 9 kg. de fuerza y no antes. Por desgracia
no todos los fabricantes son honrados en este dato, por lo que no estaría
de más poder hacer una comprobación personal con el citado dinamómetro.
En el caso del nylon, dada su elasticidad, este dato es para una tracción
progresiva y no para un tirón repentino, donde su resistencia es menor.
Esto explica que los bajos de línea para piezas considerables sean de
mayor grosor y resistencia que el resto de la línea, dado que el pez
en los últimos metros cuando nos tiene a la vista, haga uso de toda su
fuerza para intentar huir dando fuertes tirones que podrían llegar a
romper el sedal.
Muy bien hasta aquí, la definición creo que queda
bastante clara, pero y ahora ¿Cuál es la resistencia ideal para
nuestro equipo? Pues bien la resistencia del filamento debe ser entre 3 y 4
veces la del freno del carrete elegido. Luego explicaremos el porqué
de esto. Si elegimos una línea de una resistencia menor corremos el riesgo
de que rompa en un tarado alto del freno y si elegimos una resistencia superior,
no ganamos nada dado que el freno no aguantará y sin embargo estamos
reduciendo seriamente la capacidad de filamento en el carrete. Cuando hablemos
de los tecnicismos veremos esto más claro. Podemos obstar por una resistencia
menor con la finalidad de aumentar la capacidad de la línea a fin de
poder darle más juego al pez, pero debemos ser consecuentes a la hora
de apretar el freno y tener muy presente que podemos romper el sedal, sobre
todo si tiene ya algún tiempo y está algo deteriorado.
Y ya que hemos hablado del deteriorado, es el momento de definir el segundo
concepto de resistencia del sedal y es la resistencia al deterioro, es decir
a la abrasión, a deshilacharse y estropearse perdiendo fuerza, por el
roce con el fondo, las anillas de la caña, la acción del sol o
del agua salada, etc. Por desgracia este dato no lo facilita ningún fabricante
y aquí no tenemos más remedio que fiarnos de la información
del vendedor o del amigo que ha probado ya la citada línea o en definitiva
en nuestras propias experiencias. No obstante esto requiere un repaso periódico
de la línea para observar posibles deterioros, roces, deshilachados y
cortar y eliminar estas partes para evitar que nos den una mala sorpresa. Como
caso diremos que cuando aparecieron los primeros multifilamentos algunos fabricantes
obstaron por recubrirlos de una capa termofundida para darle mayor tersura consiguiendo
un mejor deslizamiento entre las anillas obteniendo mejores lances, pero el
resultado fue que su deterioro era rápido perdiendo sus propiedades.
Hoy día esta técnica se ha mejorado, llegando a hacerse termofusibles
todas las fibras del trenzado obteniendo así una mayor resistencia a
la abrasión y por tanto una mayor duración.
Mucha gente cree que la resistencia de la línea debe
ser por lo menos igual al peso de la pieza que se quiere arrastrar y esto es
un error dado que el pez en su medio pesa del orden de un tercio de su peso
fuera del agua. Por lo tanto podemos utilizar líneas de menor resistencia
y por consiguiente de mayor capacidad en el carrete. Sin embargo debemos ser
conscientes que una pieza de 2 kg., en lucha puede llegar a tirar con una fuerza
cerca de los 10 kg. No quiere decir esto que la línea tenga que ser tan
resistente, hay juega el freno del carrete y la habilidad del pescador para
agotar la pieza sin llegar a romper. No hay pesca más divertida que la
llamada pesca light, que aun no esta de moda por nuestra tierra pero es muy
practicada en América. Consiste simplemente en pescar piezas grandes
con equipos ultraligeros.
EL DIÁMETRO Es el grosor de la línea
y se expresa en milímetros. Un sedal del 0,6 quiere decir que tiene un
diámetro de 0,6 mm. o lo que es lo mismo 6 décimas de mm.
Esto es importante porque está estrechamente relacionado
con la resistencia del mismo, a mayor diámetro mayor resistencia. También
está estrechamente relacionado con la capacidad del carrete, cuanto mayor
es el diámetro menos metros entrarán en la bobina. Aquí
pues la solución es de compromiso debiendo elegir un intermedio o sacrificando
un factor a favor del otro según nuestro deseo de pesca. No obstante
dada la diversidad de materiales utilizados hoy en día, de seguro que
podremos encontrar el idóneo a nuestros requerimientos.
LA TERSURA Es la suavidad de la capa superficial
del filamento y la oposición de este a doblarse. Para verlo más
claro lo podemos comparar con la tersura de una piel, cuanto más tersa
es la piel, más suave es, menos arrugas tiene y se dobla o arruga con
menos facilidad que una piel blanda falta de tersura.
¿Cómo nos afecta esto a nuestro equipo?, pues muy sencillo, si
pensamos dedicar nuestro equipo a lance, spinning, surfcasting, etc. Cuanto
mayor tersura en la línea con más suavidad y rapidez saldrá
por las anillas, logrando así mayor alcance en nuestros lances, sin embargo
con poca tersura en el sedal, además de tener lances más cortos
tendremos más facilidad de que se nos formen madejas ya que al doblarse
fácilmente, la simple retención que produce el roce con las anillas
hará que el sedal se amontone al salir y se enmadeje.
El nylon es por excelencia la línea de mayor tersura
y suele ser el preferido de los que practican surfcasting. No obstante la tecnología
de hoy día produce diversos multifilamentos y trenzados dotados de una
excelente tersura, pero debemos tener muy en cuenta si esta es resistente a
la abrasión o pronto perderá su suavidad. Por otro lado hay sedales
de nylon que por su baja resistencia a la abrasión, también pierden
rápidamente su tersura. Así pues si hemos elegido como pesca el
lance, deberemos asegurarnos de la resistencia a la abrasión del sedal
escogido para evitar una pérdida rápida de tersura que nos llevaría
a tener que cambiar la línea en breve.
LA MEMORIA De un sedal es la tendencia a formar
cocas o vueltas como recuerdo de su posición enrollada en la bobina.
Es característico del nylon, sobre todo de los de baja calidad, no siendo
propio de los multiflamentos. Aunque hay nylon que los anuncian con nula memoria,
siempre tienen algo sobre todo cuando están mucho tiempo embobinados.
Es recomendable cuando no se va a utilizar durante largo tiempo, el pasar el
sedal a aros de mayor diámetro o mejor aun liarlo en tablillas rectangulares
de la mayor longitud posible.
El efecto memoria no aporta nada positivo a nuestro equipo,
sino todo lo contrario. Cuando el sedal queda flojo o destensado tiende a enmadejarse
y enredarse. Además un sedal con mucha memoria, al rebobinarlo tras un
lance o recogida, tiende a bobinarse retorcido, lo que debilita al sedal.
LA VISIBILIDAD Es la notoriedad de la presencia
de la línea ante los ojos del pez. Aquí es el nylon el que se
lleva la palma gracias a su transparencia o translucidez, habiendo algunos que
por su tratamiento especial y los materiales usados, anulan la reflexión
de la luz llegando a tener una visibilidad del 65% de un nylon normal, son los
llamados fluorocarbonos. Lo que bajo el agua y ante los ojos del pez, en teoría
les hacen invisibles.
¿Cómo podemos distinguir un sedal normal de un
fluorocarbono?, es fácil y conveniente saberlo puesto que en el mercado
hay diversas líneas con nombres afines que pueden confundirnos. Cuando
queramos comprobar que se trata de un auténtico “invisible”
solo tenemos que coger un mechero y hacerlo arder. Si es un sedal normal al
quitar el mechero el sedal seguirá ardiendo, mientras que en los auténticos
fluorocarbonos, se apaga al retirar la llama. Esta característica es
consecuencia del tratamiento carbonado de estas líneas.
Resulta evidente que este factor es proporcional al grosor
de la línea y esto es de tener en cuenta casi siempre para evitar que
los peces descubran nuestro engaño, pero ante determinadas especies muy
recelosas adquiere un valor primordial. Caso por ejemplo de la lubina, independientemente
del tipo de pesca que se utilice.
LA NATURALEZA DEL MATERIAL Actualmente es
muy diversa debido a los diferentes procesos, tratamientos y estructuras a las
que hoy día son sometidas las distintas fibras que son utilizadas en
nuestras líneas de pesca. No nos interesa entrar en profundidad y detalles,
que no nos llevarían a conclusiones interesantes a nuestro fin, pero
si vamos a detallar los diferentes materiales y estructuras básicamente
desiguales y sus cualidades para ayudarnos a escoger el idóneo.
• Nylon.
• Dacrón.
• Multifilamentos. Dyneema, Spectra…..
NYLON Es el más conocido. Fabricado
en una sola fibra del mismo material, un polímero que le da el nombre,
aunque según los procesos a que se le somete lo encontramos en el mercado
bajo distintos aspectos, colores, resistencias, etc. Es el menos visible a no
ser que esté coloreado. Siendo los fluorocarbonos ya citados anteriormente
los menos visibles. Dada esta propiedad, también se fabrican coloreados
hasta con colores muy llamativos para hacerlos visibles ante nuestros ojos,
como ejemplo para poder seguir la línea en un lance, o hacerla visible
a los demás en unos curricanes extendidos. Incluso se fabrican de distinto
color cada cinco o diez metros para saber la cantidad de línea extendida.
También se colorean en matices similares al color del agua donde se piensa
utilizar, para hacerlos menos llamativos a los ojos del pez.
De mayor tersura que los otros dos, por el contrario suele
ser el de menor resistencia a la abrasión y a la rotura, no obstante
esto se ha conseguido mejorar bastante en algunos modelos aunque no llegan al
nivel de los trenzados.
Son muy sensibles a los rayos ultravioleta por lo que su exposición
al sol los deteriora rápidamente, es conveniente guardarlos ocultos a
la luz solar.
Otro factor es, que aunque poco, tienen tendencia a absorber
agua incluso de la humedad del aire, disminuyendo esto su resistencia hasta
en un 15 %, lo que hace necesario guardarlos en lugares secos.
Una característica muy a tener en cuenta es su elasticidad,
la cual puede jugar a nuestro favor o en contra según nuestros propósitos,
su elongación puede llegar hasta el 20% y de todos es el que más
memoria tiene, aunque hay marcas donde este factor esta muy mejorado.
DACRÓN Se trata de un trenzado de múltiples
fibras que le confieren una mayor resistencia y visibilidad que el nylon. No
posee tanta elasticidad como el anterior pudiendo ser esta del orden del 2%,
según fabricantes, notablemente inferior a la del nylon.
Precisamente por ser trenzado el agua es retenida entre sus
intersticios lo que le confiere un mayor peso y tratándose de agua salada,
debemos endulzarlo después de cada jornada de pesca puesto que la sal
terminaría dañando tanto la línea como la bobina. Existen
en el mercado unos aerosoles especiales para rociarlo después de enjuagado
y que les hace exudar la sal retenida.
Su tersura es muy inferior a la del nylon por lo que no es
idóneo para lances ya que su mayor fricción en las anillas frenará
aquellos a la vez que dañará a estas con más facilidad
que el nylon. Estas características le hacen más idóneo
para un tipo de pesca a fondo o curricán que para lances.
Se fabrica en diversos colores y también cambiando de
color cada ciertos metros para conocer la cantidad de línea largada.
Incluso con alma de plomo para facilitar su hundimiento, siendo este más
idóneo para la práctica de curricán de fondo, ya que según
los fabricantes, manteniendo una velocidad de 3 a 3,5 nudos la línea
se hunde un metro por cada diez largados. Estos datos son aproximativos por
lo que sería conveniente realizar a priori algunas pruebas que nos puedan
determinar con mayor fidelidad esta característica.
MULTIFILAMENTOS Dentro de esta denominación
podemos considerar una amplia variedad de multifilamentos trenzados, o no trenzados,
tipos Dyneema, Spectra, etc., según fabricantes, que tienen en común
dos importantes propiedades.
La primera es su alta resistencia tanto a la tracción
como a la fricción, lo cual permite utilizar líneas de menor grosor
para la misma fuerza de freno, aumentando considerablemente la capacidad de
línea de la bobina.
La segunda es su nula elasticidad, lo que permite notar una
leve picada por muchos metros de línea que hayamos largado, a la vez
que sentir todo movimiento del pez durante el combate. Esto que en principio
parece totalmente positivo, no lo es tanto ya que debemos tener en cuenta que
si tenemos la picada de una buena pieza, los tirones de esta serán absorbidos
en su totalidad por nuestra caña, y por tanto debemos estar muy atentos
al freno si no queremos partir esta o la línea. La elasticidad del nylon
que muchos consideran negativa, ayuda en estos casos, puesto que al parar la
carrera del pez, el nylon tenderá a recuperarse y hará un efecto
goma entre el pez y la caña haciendo que esta sufra menos.
Su memoria es nula, siendo su visibilidad alta, tanto como
el dacrón, aunque algunos dyneemas se fabrican en tonos verdosos similares
al color de aguas turbias que junto con su menor diámetro le hace menos
visible. Generalmente se fabrican en tonos obscuros lo que facilita que el pez
descubra el engaño, por lo que se suele acabar con un bajo de línea
de nylon o fluorocarbono de resistencia adecuada.
En cuanto a su tersura, dada la gran cantidad de modelos y
tratamientos quimicomecánicos a que son sometidos, hay gran variedad.
Desde una tersura casi nula donde el roce es muy rugoso aunque suavizado con
recubrimientos grasos que rápidamente pierden con la fricción
y el agua, tornándose estos muy abrasivos con las anillas de la caña
y con el rodillo del pick-up del carrete. Hasta tersuras casi comparables al
nylon conseguidas por procesos de termofusión, multicapa, etc. algunos
muy duraderos que les pueden hacer idóneos para lance.
Tal variedad de fibras, hay disponibles hoy en día,
que ya se fabrican especialmente para un tipo de pesca u otra.
Existen en la industria fibras con características muy
superiores a las vistas, especialmente en resistencia, pero por desgracia aún
no se han aplicado al deporte de la pesca. El futuro nos depara gratas sorpresas.
FACTORES DEL DETERIORO DE LA LINEA
Veamos aquellos factores que más influyen en el deterioro
de nuestra línea y que periódicamente deberemos repasar, para
mantener nuestro equipo en condiciones y no llevarnos una mala sorpresa.
• La luz solar y rayos ultravioleta, afectan sobre
todo al nylon.
• El calor debilita nuestra línea y en especial si es por fricción
en una huida rápida y veloz de una pieza importante.
• El agua, la humedad y más especialmente el agua salada que
al secar produce cristalizaciones. Debemos guardar nuestros sedales en sitios
secos y protegidos de la luz solar.
• El ojo del anzuelo o su empatadura, por oxidación o descamación
de los esmaltes o cromados, pueden cortar el sedal.
• Nudos accidentales que terminan apretándose y por estrangulación
debilitan la línea.
• Roces, golpes y compresiones que pueden deshilachar o disminuir la
sección del sedal debilitándolo.
• Torceduras, el retorcimiento o un doblado aprisionado o comprimido,
también puede jugarnos una mala pasada.
• Partes del carrete dañadas o desgatadas, pueden debilitar por
la alta fricción que producen.
• Anillas de la caña deterioradas o en mal estado, producen un
roce excesivo.
• Enrollamiento inadecuado en el carrete, por estar la línea
demasiado apretada y por tanto comprimida, o retorcida al no rebobinar bien.
A veces la fuerte tensión de recogida durante un combate, la humedad
acumulada, las diferencias de temperatura, hacen que las espiras más
profundas, las más cercanas al carrete, se estrangulen por aprisionamiento.
Es curioso que esto no lo notemos hasta que no sacamos todo el hilo de la
bobina, pero nos sorprendería si lo hiciéramos con frecuencia,
al ver con que facilidad se produce.
• Por último y aunque en sí no es un deterioro, si nos
puede jugar una mala pasada y son los nudos, debemos repasarlos y cambiarlos
periódicamente, asegurándonos de su buen estado.
ALGUNOS TECNICISMOS
Veamos algunos tecnicismos que nos ayudarán a comprender
mejor lo que llevamos entre manos y a elegir más concienzudamente nuestro
equipo ideal.
- Funcionamiento del freno.
- Relación entre freno y resistencia de línea.
- Capacidad de combate.
FUNCIONAMIENTO DEL FRENO Para entender mejor
su funcionamiento, veamos primero en que consiste el freno de un carrete. En
términos generales se trata de una serie de discos o arandelas pasadas
a través de un eje roscado y terminado este en una tuerca (freno) que
aprieta o afloja dichas arandelas. Por tanto al apretar la tuerca comprimimos
dichas arandelas con lo que frenamos el giro del carrete.
Para verlo más claro he seleccionado entre los esquemas
facilitados por los fabricantes, los dos en que más fácilmente
me ha parecido que se ve su funcionamiento.
Veamos como se dispone el freno en un carrete de eje vertical.

fig. 1
En la fig. 1 vemos parte del desglose de piezas de un carrete
convencional de eje vertical, el más común. En ella vemos el eje
(14), fijo, que no tiene una sección cilíndrica como cabría
esperar, sino que es casi rectangular. Sobre él pasan una serie de discos
(5, 6 y 7), la bobina (8) y por último el freno o tuerca de freno (1).
Hay otra serie de piezas que no vamos a analizar ya que no vienen al caso. Los
discos (5) tienen un orificio rectangular lo que hace que queden fijos al eje
y no giren cuando lo hace la bobina en la salida de línea. El disco (7)
tiene un orificio circular lo que le deja libre del eje, además posee
unos salientes que lo fijan a la bobina, girando con ella. Entre ambos y las
parte fijas de la bobina quedan los discos (6) de orificio circular que quedan
libres tanto de la bobina como del eje, son los llamados discos de fricción
y su misión es suavizar el freno y evitar que los otros se tizien o bloqueen
durante el giro dada su naturaleza metálica. Estos discos de fricción
son de diversos materiales, según fabricantes y tipo de carrete. Resistentes
a la abrasión e impregnados de sustancias que facilitan un freno suave
y progresivo, su calidad y cantidad determina la calidad del freno. El deterioro
o ausencia de estos discos de fricción provocarían una salida
irregular de la línea, a tirones, un bloqueo repentino del carrete o
incluso una perdida repentina de fuerza en el freno.
Cuando apretamos la tuerca de freno (1) aumentamos la fricción
entre los discos y reducimos la capacidad de giro de la bobina, o lo que es
lo mismo aumentamos la fuerza que hay que hacer para salir el sedal.
Veamos ahora un clásico freno de estrella.

fig. 2
En la fig. 2 se representa la sección de un freno de
carrete multiplicador o de bobina transversal u horizontal, los más utilizados
para curricán. Aquí vemos que el sistema es idéntico, discos
(30) de orificio rectangular y por tanto fijos al eje (16) de igual sección.
Discos (31) con salientes que le fijan al carrete y orificio circular que le
libera de los giros del eje. Por último discos (29) de orificio circular
y sin resaltes, quedando totalmente libres, son los de fricción. La tuerca
que los aprieta o afloja es el freno de estrella (52).
La diferencia esencial entre este tipo de frenos y el anterior, es que en este
el eje si gira estando conectado a la bobina a través de un sistema de
engranajes (28). Por lo demás el sistema básicamente es el mismo.
Resumiendo y simplificando, vemos pues que el freno de un carrete
no es más que una tuerca que aprieta o afloja una serie de arandelas
o discos, aumentando o disminuyendo la resistencia que ofrece al giro de la
bobina. Esta resistencia es constante para una posición del freno y no
varia a lo largo de la salida de línea como comúnmente se cree.
Esto lo veremos más adelante cuando analicemos su relación. El
único factor que puede alterar la resistencia del freno en un determinado
punto de este, y esto es muy importante de tener en cuenta, es la dilatación
que los discos pueden sufrir como consecuencia del calentamiento por fricción
en una salida rápida y larga de sedal. En casos extremos puede aumentar
tanto que podría llegar a bloquear el freno y producir una rotura de
sedal, en tal caso es conveniente echar agua sobre el carrete para enfriarlo.
He tenido ocasión de ver salir humo del carrete en uno de estos casos.
RELACION ENTRE FRENO Y RESISTENCIA DE LA LINEA
Mucha gente cree que la resistencia de la línea debe ser igual a la del
freno o estar en relación con el peso de la pieza a pescar. Esto no es
así, pues hay una estrecha relación entre el freno de un carrete
y la resistencia de la línea debido a la diferencia de diámetros
existente entre la bobina llena de sedal y cuando esta está vacía.

fig. 3
En la figura 3 tenemos representado el corte transversal de
una bobina llena de sedal, siendo R1 el radio de la bobina llena y R2 el radio
de la bobina vacía. La relación entre R1 y R2 es un valor comprendido
entre 2 y 4 en la mayoría de los carretes del mercado, tomándose
generalmente el valor 3. Es decir que comúnmente se toma R1/R2=3 y este
número es el factor por el que hay que multiplicar la fuerza del freno
para saber la resistencia que ha de tener nuestra línea.
Nos preguntaremos ¿y todo esto porqué? Volvamos
a ver la fig. 3 y hagamos doble clic sobre ella. Como dije anteriormente al
explicar el funcionamiento del freno, la fuerza de este se mantiene constante
para una posición dada, pero el pez cuando tira de nuestro sedal, actúa
sobre el freno con un brazo de palanca igual a R1. Si por ejemplo nuestro carrete
tiene una fuerza de freno de 2 kgs., el pez tiene que nadar arrastrando esa
fuerza al principio, pero como vemos en la evolución de la fig. 3, R1
va disminuyendo conforme el sedal sale, por lo tanto el brazo de palanca es
cada vez menor y el pez hará más esfuerzo para vencer la misma
fuerza de freno. No es que el freno aumente sino que la palanca disminuye. Es
como apretar una tuerca con una llave más larga o con una de brazo más
corto, para la misma fuerza de apretado de la tuerca nos costará más
esfuerzo con la llave de brazo más corto. En el ejemplo que ponía,
al vaciar el carrete, el brazo de palanca (R1) se ha hecho tres veces menor
por lo que el pez arrastrará 3x2=6 kgs. de fuerza para vencer los 2 del
freno y esa es la resistencia que debe tener la línea si no queremos
que rompa en una huida de nuestra presa.
Algunos carretes, sobre todo los de curricán, permiten
ajustar el máximo de fuerza del freno. En este caso deberemos ajustarlo
a un tercio de la resistencia de la línea utilizada.
Si queremos ser más precisos, con un calibre podemos
medir el diámetro de la bobina vacía y una vez llena, así
tendríamos la relación exacta de nuestro carrete y podemos saber
con más precisión la resistencia máxima de la línea
a utilizar. No olvidemos que mayor resistencia de línea solo nos sirve
para tener menos metros en el carrete.
CAPACIDAD DE COMBATE Es la capacidad que tiene
nuestro equipo para luchar contra un pez, agotarlo y rendirlo ante nuestros
pies para poder sacarlo.
El pez ante la picada inicia su huida ejerciendo un esfuerzo
aumentado por la fuerza de nuestro freno. Estas carreras teniendo que vencer
el freno de nuestro carrete serán las que terminen agotando al pez en
su lucha y rendirlo ante nosotros. Lógicamente cuanto menor sea la fuerza
de nuestro freno el pez podrá realizar escapadas más largas y
por ello debemos disponer de sedal suficiente para poder pararle.
Bueno pues hemos visto ya los dos factores que determinan la
capacidad de combate de nuestro equipo y son la fuerza del freno expresada en
kgs. y la capacidad de línea de nuestro carrete expresada en mts. El
producto de estos dos factores nos da una cifra que nos dice la capacidad de
combate de nuestro equipo. Así por ejemplo si tenemos un carrete con
una fuerza de freno de 10 kgs., y una capacidad de línea de 100 m. de
30 kgs. de resistencia, su capacidad de combate será 10x100=1.000. Obtendríamos
el mismo resultado con un carrete de 5 kgs. de fuerza y una capacidad de hilo
de 200 m. de 15 kgs. de resistencia, 5x200=1.000. Ambos tienen la misma capacidad
de combate pero está claro que no actuarán de la misma forma ante
la misma pieza. Cuando con el primero, prácticamente solo arrastraremos
la pieza, en el segundo nos veremos obligados a jugar con el freno y parar y
recuperar las huidas de nuestra captura para vencerla. Aquí cada uno
decide su forma de pescar. Sin embargo el segundo equipo será más
ligero de peso que el primero, así que esto también debemos considerarlo
a la hora de ver el tipo de pesca a que va dirigido.
Bien, ¿pero como se yo cual es la capacidad de combate
más conveniente para mi equipo? Bueno a priori con lo visto hasta ahora
ya estamos en condiciones de poder calcular y saber cual es nuestro equipo idóneo,
no obstante voy a facilitar unos datos de capacidad de combate para que nos
puedan servir de referencia, calculados a partir de las capacidades medias de
los equipos existentes en el mercado y su fuerza de freno.
| TIPO DE PESCA |
EQUIPO |
CAPACIDAD DE COMBATE |
Big Game |
80 lbs. o + |
6.000 o + |
Curricán de altura |
50 lbs. |
3.500 o + |
Curricán o pesca media |
30 lbs. |
1.500 |
Pesca normal o general |
16 lbs. |
600 |
Pesca ligera |
10 lbs. |
300 |
Pesca superligera |
8 lbs. o - |
200 o - |
Como he dicho antes, estos son datos a título orientativo
que podemos alterar a nuestra conveniencia. Actualmente existen en el mercado
superlíneas que pueden aumentar considerablemente la capacidad de línea
de nuestro carrete pudiendo por ejemplo, un equipo de pesca superligera tener
una capacidad de combate de 600 incluso superior, lo que nos da la posibilidad
de disfrutar capturas considerables con equipos muy ligeros.
UN PAR DE EJEMPLOS
Todo lo visto hasta ahora son datos que cambiaremos, alteraremos
y combinaremos a fin de conseguir nuestro propósito, el equipo que más
nos satisfaga. Para manejarnos con todo ello, veremos un par de ejemplos muy
dispares.
• Equipo de spinning ligero.
• Equipo de curricán costero y medio.
Equipo de spinning ligero. Hemos comprado
una caña ligera con una acción, por ejemplo 5 a 20 grs. puesto
que deseamos una pesca dinámica, rápida y que nos permita batir
diferentes sitios sin resultar agotador. Está claro que nuestra capacidad
de combate será del orden de 200 y si podemos superarla mejor, pero no
podemos esperar tener una capacidad de combate de 3000, además ¿para
que? Es evidente que el carrete a elegir deber ser lo más liviano posible,
cuanto menos pese mejor. De un ratio alto, 5 sería adecuado para mover
bien los señuelos. Con una fuerza de freno de 1 ó 2 kgs. no necesitamos
más aunque podemos aumentar este factor sacrificando un poco la ligereza
del carrete. Esto nos indicaría que el sedal adecuado tendrá una
resistencia de 6kgs. lo cual nos garantiza que tendrá una baja visibilidad,
ideal para la pesca que pensamos, a la vez que tendremos suficiente capacidad
de sedal ya que hay nylon especiales para spinning que con una sección
de 0,20 mm. nos pueden dar esta resistencia, teniendo garantizada una buena
suavidad en los lances. Además la capacidad del carrete para un sedal
de esta sección puede andar por los 200mts. incluso más, lo que
nos daría una capacidad de combate de 400 que no está nada mal.
Pocas piezas nos sacaran 200 mts. de sedal con un freno de 2 kgs. en el tipo
de pesca que pretendemos y seguro que el equipo será lo suficiente ligero
como para estar todo un día de pesca sin agotarnos. Podemos obstar por
otras elecciones, como multifilamentos de spinning que nos ayudarían
a aumentar la capacidad de combate al tener más línea en el carrete,
pero sacrificaríamos la suavidad de los lances y la visibilidad. En fin
la elección es de cada uno, pero ya sabemos por donde movernos.
Equipo de curricán costero y medio.
Pongamos por caso que tenemos un equipo de curricán costero con una caña
de 16 lbs. y un carrete cuyo freno es de 3 kgs. y una capacidad de sedal de
200 mts. del 0,30. Lo que nos da una capacidad de combate de 600. Pero resulta
que cuando salimos por la costa haciendo curricán, a veces nos han entrado
piezas más grandes de lo esperado que ocasionalmente nos han vaciado
el carrete y roto el sedal. ¿Cómo hacer para aumentar la capacidad
de combate de nuestro equipo y poder convertirlo en uno de curricán medio?
Los carretes de curricán nos permiten regular el freno, por lo que seguramente
apretando el tornillo de regulación podamos subirlo a 4 kgs. incluso
nos pueda dar más. Esto nos permitiría un filamento de 12 kgs.
de resistencia. En el mercado tenemos multifilamentos que dan esa resistencia
con secciones de 0,16 ó 0,19 mm. lo que aumentaría considerablemente
la capacidad de línea de nuestro carrete. Pongamos que ahora nos entran
300mts. del nuevo filamento que podemos rematar con unos 50 mts. de nylon para
no perder del todo la elasticidad y mejorar la invisibilidad de los últimos
metros. Habríamos pasado a una capacidad de combate de 1.200, el doble
de lo que teníamos. El equipo lo tenemos preparado, el resto queda en
la habilidad del pescador.
Espero que este artículo no os haya resultado demasiado
cansino y que podáis haber encontrado alguna aportación nueva
que enriquezca vuestra afición. En especial a los más noveles
a quien va dedicado con la esperanza de que disfrutéis de este maravilloso
deporte. Recordad que se disfruta más sacando una sola pieza de 3kgs.
tras media hora de intenso combate, que sacando 50kgs. arrastrando pescado,
sin darle posibilidad ninguna a luchar por sobrevivir .
J.L.Yepes (Bacoreta)