|
CEBOS : ¿COMO CONSERVARLOS? |
El tema
del cebo, da mucho que hablar, y aunque existen multitud
de publicaciones al respecto sigue siendo algo que siempre se nos escapa; en
parte debido a esa tendencia que tenemos los pescadores de
acostumbrarnos a tal o cual cebo, desperdiciando o simplemente olvidando
que existen muchos otros que tal vez nos darían igual o por qué no, un mejor
resultado; de hecho todos estamos acostumbrados a comentar con el "accidental"
compañero que encontramos en el lugar que ese día escogimos para pescar eso de
que yo sólo uso este o el otro cebo porque es lo que mejor va.
Si el conocimiento del lugar
por parte de ese "compañero" es grande, y es de los que ha "probado" y tenido en
cuenta como siempre los fondos, calado, vientos, etc. conviene tomarlo como
referencia, pero si por lo contrario es de los que simplemente usan esos cebos
"porque sí" en todas las circunstancias y lugares deberemos poner en práctica
nuestra propia experiencia para usar las técnicas y cebos más apropiadas.
|
Factores
clave : Frescura y temperatura adecuada |
De la importancia y/o necesidad
de que la carná deberá tener la máxima frescura posible es algo
innegable, pero a veces debido, por ejemplo, a la necesidad del lanzado, se
exige el uso de la sal para endurecerla y permitirnos así que llegue a su
destino en las mejores condiciones, siendo en otras ocasiones necesario
simplemente "atar" con unas vueltas de hilo elástico.
La presentación debe ser
siempre lo más natural posible e incluso lo ideal sería emplearlos vivos, algo
que para el pescador de costa le supone en ocasiones varios inconvenientes como
son la captura, almacenamiento, transporte, etc. por lo que la definición de
pesca con "vivo" queda relegada en la mayoría de las ocasiones a la de anzuelar
un pez vivo, algo que es fácil de capturar en el mismo lugar escogido para
nuestra jornada de pesca, sin gran dificultad podremos hacernos con un buen
puñado de pequeñas lisas, jureles, bogas, etc. que podremos mantener vivas
dentro de un retel metálico sumergido, una pequeña poza entre las rocas
previamente llena de agua o inclusive en el mismo cubo, eso sí, procurando
cambiar regularmente el agua. Ahora bien, si por lo contrario lo que pretendemos
es llevárnoslos a otro lugar, deberemos procurarnos un
recipiente adecuado, que podremos hacer nosotros mismos, por ejemplo, con un
simple cubo de los pintura, mayonesa, etc. que dispongan de tapadera hermética
en la cual haremos un agujero por el cual podremos introducir el tubo de un
oxigenador que nos ayudará a que nuestro cebo llegue en las mejores
condiciones.
Es sabido que tanto el
calor como el exceso de frío acabarían por matar nuestro cebo
por lo que se hace imprescindible que en épocas en las que las temperaturas son
elevadas convendrá mantener fresca el agua, bien introduciendo en la
misma una de esas pastillas congeladas de las neveras de camping, o bien unos
simples cubitos envueltos en una bolsa de plástico bien cerrada. En general el
calor daña a todas las carnadas por lo que se hace necesario que durante la
pesca mantengamos la carnada en la sombra, y aún mejor en una nevera o similar
provista de alguna placa de frío.
Todas estas consideraciones
entre otras muchas harán que tal vez consigamos mejorar el nível de nuestras
capturas.